DOS EJEMPLOS DE PERIODISMO QUE APESTAN | | Algo huele mal, y no son los homeless | Por: Gustavo Noriega. En una nota publicada en La Nación el martes 11 de setiembre titulada La plaza Houssay es tierra de nadie se cuentan las desventuras de los vecinos de la Facultad de Medicina que tienen que soportar la presencia de unos treinta indigentes ocupando la plaza. La nota se centra sobre el dolor y la incomodidad de esas personas, pero no de los que no tienen dónde vivir sino de quienes están de paso por la plaza y tienen que confrontar durante unos minutos sus vidas acomodadas con las de los sin techo: “Camas y colchones apilados que desprenden olores desagradables; sillones situados en el paso peatonal; ropa tendida sobre cajones de madera y cartones que hacen las veces de alfombra o de protección para el frío”. La enumeración de calamidades sufrida por los vecinos es clara: “Pero allí hay robos; viven familias de indigentes; es invadida por paseadores de perros y también está ocupada por vendedores ambulantes ilegales.” Más aún: “El sector ‘habitable’ quedó dividido en dos parcelas: una parte fue ocupada por indigentes -que orinan detrás de los árboles-, y la otra, por los estudiantes como lugar de lectura y recreación. Y mientras unos hacen una fogata en el pasto para recalentar el almuerzo -como ocurrió el viernes último, según comprobó La Nación-, otros estudian y degustan un sandwich.”
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Para La Nación la discusión no se centra en los ciudadanos que han perdido todo al punto de dormir al aire libre y “orinar detrás de los árboles”, para la nota da lo mismo que estén ahí por alguna extraña pasión por la miseria o por necesidad, el problema no lo tienen ellos sino los vecinos. La última palabra de la nota la tiene una diputada macrista que establece muy bien las prioridades: "Los procedimientos administrativos no pueden tener estos tiempos. Es increíble. Arreglar la plaza ayudaría a resolver los problemas que hoy existen allí, principalmente el de la inseguridad". Arreglar la plaza es, obviamente, que los indigentes no vivan más allí. ¿Cómo?, sacándolos para que sean problema en otro lado, como hizo Bussi en Tucumán cuando era gobernador y arrojó a los linyeras a las provincias limítrofes. La otra nota pestífera de la semana fue tapa de Perfil el último domingo a la que hace referencia Luis Majul en su última columna en Hipercrítico. Se trata de la entrevista que Fontevecchia, “periodismo puro” le hace a Luis Juez donde éste cuenta un episodio bochornoso que lo involucra, junto a De la Sota. Es vomitivo no lo que allí cuenta sino el hecho de decidirse a contarlo ahora que siente que le robaron la elección (es evidente que si lo hubieran declarado ganador a Juez nunca hubiéramos sabido de este acto miserable de De la Sota). La utilización de su hija discapacitada en el medio de un conflicto político lo deshonra tanto a él como a Fontevecchia, que no duda en ponerla en tapa en una foto a todo color. No me quiero extender más sobre este tema ya que muy bien lo ha hecho Tomás Abraham en La Lectora Provisoria. A ella los remito. Opiná sobre esta columna en nuestro libro de visitas |