|
|
El primer paso a tal efecto fue tratar de averiguar los comercios relevados para calcular el Indice de Precios al Consumidor (IPC) de manera de poder presionar sobre ellos para bajar esos números. Como la integridad de los técnicos del INDEC (una variable que el Secretario de Comercio, Guillermo Moreno, no sospechaba que existiera) hizo imposible esta estratagema, lo que hizo fue desplazarlos. A partir de ese momento, falsearon los datos del GBA, generando el nuevo problema que se evidenciaba en una distancia creciente entre los números de esa zona con los del resto del país. Como la idea de intervenir cada Dirección de Estadística provincial era impracticable han recurrido a lo más bajo posible, modificar a mano el número que venía de una provincia. Piénsese en la metodología por un momento para ver a qué lugar miserable puede llegar un funcionario público: una planilla Excel tiene una casilla con el número 3.1 y el funcionario borra el número y escribe 1.5. Desconozco los vericuetos legales y la terminología pero reconozco una estafa y una mentira cuando las veo y éste es el caso. La estafa del Gobierno a los ciudadanos se prolonga a lo largo de dos ministros de Economía, Felisa Miceli y el actual, Miguel Peirano, a quien la población desconoce totalmente. Los medios nos cuentan que se trata de una lucha en la cual Guillermo Moreno es la punta de lanza del sector que destrozó la credibilidad del INDEC pero lo cierto es que a esta a altura hay que decir que la responsabilidad es del Gobierno en toda su extensión, partiendo del presidente Néstor Kirchner. Para colmo, las cínicas explicaciones de Alberto Fernández no hacen más que confirmar que los funcionarios mienten y que saben que todos saben que ellos mienten y que no les importa. No imagino una situación peor para una República que la de los funcionarios despreocupados por su credibilidad porque saben que no tienen que pagar costos. Si la oposición no tiene fuerzas ni claridad como para hacerles pagar ese costo, los medios tienen la responsabilidad de ocupar ese lugar. No creo que haya temas más urgentes en la Argentina que detener esta mentira sistemática, que nos deja sin datos para conocer el estado del país. No es el momento de correr detrás de Cristina asistiendo mansamente a sus desplantes sino de exigir explicaciones. El Gobierno le está mintiendo a sus ciudadanos, todos somos víctimas y todos somos cómplices si no hacemos algo al respecto. |
||||




Por: Gustavo Noriega. El último episodio relacionado con la intervención violenta del Gobierno en el INDEC marca un punto de no retorno y pone sobre el tapete la responsabilidad de los medios ante un hecho inaceptable. Recapitulando lo sucedido hasta el momento hay que decir que a partir de comienzos de este año el gobierno decidió que los números del INDEC no le resultaban satisfactorios. Si a un médico no le son favorables los números que le marca el termómetro aplicado a un paciente lo que hace es buscar un nuevo tratamiento, jamás se le ocurriría raspar los numeritos y escribir otros. El Gobierno, por el contrario, decidió intervenir el termómetro de tal manera que los ciudadanos no conozcan los números reales. 



