Por: Cicco. De todos los crímenes, robos, accidentes, delitos y violaciones divertidísimas que cometimos en este país en el último mes, sin dudas el que más expone nuestra naturaleza mezquina, rimbombante y esencialmente pelotuda, es el de los autos lujosos comprados a diplomáticos a casi la mitad de su valor de mercado. Hay algo que queda sin decir. Y, como siempre, es lo más importante.
Según la investigación judicial, un numeroso grupo de ricos y famosos habría aprovechado la oportunidad de comprar un Porsche o una Hummer sin pagar prácticamente impuestos, gracias a un pase mágico en las embajadas. En relación a este tema, los medios ya se ocuparon en debatir la buena fe o no de Marcelo Tinelli, la Brujita Verón, Adolfito Cambiaso, y el Chaqueño Palaveccino.
Para un medio, no hay mejor momento que cuando una lista de ricos y famosos se une a un intríngulis delictivo. Pueden pasarse años hablando de esto. Una editorial incluso es capaz de pagar una buena suma por un libro así. Sin embargo, todos excluyeron un punto crucial. Y es el siguiente: ¿qué clase de mundo es este donde la gente invierte hasta 200 mil dólares en un puto coche? ¿Qué grado de magnetismo tienen las propagandas de automóviles para que un sinfín de hipnotizados peleles desembolse el precio de un departamento de cuatro ambientes, en satisfacer su movilidad en una ciudad cada vez más caótica y piqueteada, donde manejará prácticamente a 3 km por hora, bocinado, atascado en medio del humo y amenazado por la ola de robos a automotores? ¿Qué clase de mentira gigantesca paga esta gente a precios irrisorios?
Cada cual es dueño de su propio culo. Esta máxima no solo ha guiado mi vida, si no que el mundo jamás podría estar organizado de otro modo. Si uno fuera dueño, por ejemplo, del culo de otra persona, imagínese el sinfín de complicaciones que traería aparejado, especialmente a la hora de ir al baño. Yo creo que, si uno es millonario, puede hacer de su culo un pito, pero fíjese los problemas que tendría a la hora de sentarse. Fuera de broma, esto es serio: ¿adónde llegamos para aceptar livianamente que miles y miles de tipos estén viviendo bajos los puentes de las autopistas pishando y cagando en las calles, y alimentándose de basura y mierda, mientras que cientos y cientos de tipos se gastan fortunas en pavadas cósmicas como comprar un auto? Cientos de miles de dólares en camionetas descomunales, fabricadas especialmente para andar sobre tierra. Es decir, no precisamente por la Nueve de Julio en hora pico.
Señores, no me gusta este mundo. No me gusta en qué se está convirtiendo. Por eso, desde hace un año, estoy retirado en el campo. Quédeselo usted. Cómprese las Hummer de 200 mil dólares. Yo me quedo con el paisaje.
DOBLE TURNO: Desde este lunes La Cornisa Radio también de Lunes a Viernes de 9 a 11 de la mañana
Hipercritico T.V.
ADELANTO l VIERNES 29 DE AGOSTO A LAS 20.30, POR CANAL (á)
Martín Churba en "El detonador de ideas"
La Cornisa Radio
TOMÁS ABRAHAM EN LA CORNISA RADIO
"El informe de TVR me pareció escabroso y un delito"
Luis Majul dialogó hoy por la tarde en La Cornisa Radio (Lunes a Viernes de 16 a 18 por Am 910 La Red) con el filósofo Tomás Abraham. El intelectual opinó sobre la televisión actual y se refirió a sus dichos sobre un informe del programa TVR: "Lo que dije sobre el informe de TVR es lo que pensaba; me pareció escabroso y me pareció un delito. No sé si hay una ley para que no se puedan mostrar imágenes de chicos, aún tapándoles los ojos, mostrándolos llorando y gritando, con música merengue de fondo."