El Dueño - El nuevo libro de Luis Majul
e-Galicia.com
Imprimir E-Mail
Índice del Artículo
Por qué se consume cocaína
Página 2
¿QUÉ COÑO BUSCAN?
Por qué se consume cocaína

Gaby AlvarezCocaínaPor: Cicco. No es de extrañar que el cabeza de kiwi de Gaby Álvarez, arrolle en Punta a dos motociclistas con un auto con los neumáticos tan gastados como programa de chimentos. A todo kiwi, tarde o temprano, le llega su momento de ser mordido. Lo que más extraña es que Gaby haya confesado abiertamente consumir cocaína pues, a la luz de muchas de sus declaraciones, yo hubiese jurado por la tumba de mi difunto perro Rabito, que lo que consumía era pasta base, una droga que va desprendiendo la sintaxis y las capas del cerebro como si fueran alcauciles. 

Desde los medios y las campañas contra el abuso de las drogas, nos advierten que, todo consumidor de cocaína –la fórmula exacta es C17H21NO4, por si quiere hacerse millonario fabricándola en casa-, tiene una historia desgarradora detrás. Son víctimas de dramas familiares. Violencia doméstica. Incesto. Exclusión social. Padres alcohólicos. Madres tan trolas que me dan erecciones el sólo hecho de pensar en ellas. Pero gente como Gaby Álvarez, o Paris Hilton o Britney Spears, con historias menos complejas que galletitas de agua, nos hacen ver lo contrario. Si no tienen nada para curarse, ninguna herida abierta para cerrar, entonces ¿qué carajo hacen metiéndose eso en la nariz, un polvo que multiplica los riesgos de trombosis, infarto de miocardio, paranoia, arterioesclerosis, derrame cerebral, ulceración de membrana mucosa, disfunción eréctil, perforación de tabique y locura dermatozóica, es decir estar convencido de que hay bichos pululando bajo la piel? ¿Qué coño buscan? Déjeme decirle algo: esta gente toma cocaína para joder.

Gaby tiene a todas las celebridades en su celular: Spinetta, Charly, Gael García Bernal, Shakira. Celeste Cid le escribió una carta muy linda para su cumpleaños. Charly Alberti le regaló una remera de Soda, chivo incluido, de su último show. Esta es la clase de cosas que, al llegar a una prisión como la de Maldonado, uno debe enrollar y meterse en el culo. No quiero abrir un juicio de valor sobre las virtudes del trabajo de un relacionista público. Pero me gustaría dejar asentado aquí un hecho: si todo el mundo tuviera bolsas de cocaína en su poder, no necesitaría a gente como Gaby Álvarez para que reclute celebridades para las fiestas. Con la bolsa es suficiente. Ella hace todo el trabajo. Es una noticia que se desparrama rápidamente como surco de meo en la arena. Y no necesitará que un tonto de ojos resplandecientes de flashes luego abrace a los famosos y aparezca en las revistas del corazón.

Si la cocaína fuera legal –los vendedores de pañuelos descartables y los casinos aplaudirían, chochos con la iniciativa-, te la venderían una y otra vez en Sprayette: ¿Se siente apagado? ¿Siente que la fuerza lo abandonó? ¿Siente que las mujeres no le llevan el apunte? No se haga más problemas. Utilizando estos polvos mágicos traídos de la selva colombiana, usted comenzará a sentirse como un titán. No más cansancio en el trabajo. No más timidez. “Yo era un músico de barrio y desde que aspiro el polvo colombiano, grabé tres discos mientras me tomaba un café con leche, y salgo ahora con una reconocida estrella de la televisión argentina”. “Yo era un empleaducho de una multinacional, pero desde que incorporé el polvo a mi desayuno, no me tomo vacaciones y trabajo tanto que, para no pagarme las horas extras acumuladas, me dieron un ascenso”. “Yo tenía unos 20 kilos de más. Pero ahora que tomo los polvos mágicos de Colombia, no paro de bajar y ya olvidé la última vez que ingerí algo distinto a lo que entra por mis fosas nasales”.

Sigmund Freud era un defensor acérrimo de la cocaína. Hacía experimentos con sapos y se la inyectó a un amigo enfermo hasta matarlo. A la luz de semejante fracaso, el padre del psicoanálisis insistía en que la cocaína era buena aunque aún no sabía bien para qué. ¿Y saben por qué Sigmund insistía en las bondades de la cocaína? Porque él mismo la consumió durante más de diez años. Hoy, Coca Cola es la única empresa en el mundo autorizada para utilizar hojas de coca en valores superiores al medio kilo. ¿Y saben por qué? Porque seguramente algún grupo de políticos la toman y les causa mucha gracia que, millones de personas en el mundo, sin saberlo, negros, blancos, pecosos, jetones, gorditos, culones, bombeen sangre con extractos de coca.

Ahora bien, ¿nunca se preguntó por qué uno despierta día a día y ve a tantos idiotas con caras de ganadores aplastantes? ¿Gente que, por otra parte, nunca ganó ni un torneo de canasta, mediocres categóricos, neurológicamente blancos como calzón de Gaby Álvarez? La respuesta es la siguiente: esta gente toma cocaína. Por eso, hay tantos por la calle con la cara iluminada de haber enhebrado un culo como una perla.

¿Nunca se preguntó por qué el cine y la tele le ametralla con frases como “esta historia cambiará su vida para siempre”,  o “él estaba solo, y tenía que luchar contra todos”, o “ella contaba sólo con su fe para sobrevivir”? Estas son historias de heroísmo idiota producto de la cocaína. La cocaína es el sueño de un león que despierta y descubre que es un pajarito.

Si las discos fueran sitios más acogedores, si las fiestas empezaran más temprano, si las mujeres bonitas fueran más humanas y los jefes más comprensivos, no habría consumidores de cocaína en el mundo. Sin embargo, los lugares son cada vez más horrorosos. La música es cada vez peor. Las fiestas empiezan cada vez más tarde. Las chicas están cada vez más lindas. Los tragos cada vez salen más caros y están preparados como el demonio. Ya prácticamente te olvidaste cómo divertirte. Tenés cara de culo porque todo te pone de culo y con mucha razón. En el fondo, sos tímido, y necesitás al menos diez años de sesiones en el psicólogo para quitarte la timidez. Es todo tan confuso, que estás en duda permanente, no te convence nada y dudás hasta de si estabas o no equivocado. Por todas estas cosas la gente toma cocaína. La forma secreta y suicida que tienen de poner en orden las cosas que están torcidas en esta vida.

Una persona que consume cocaína se vuelve a sus propios ojos, una persona con vuelo y energía creativa, un ser mucho más interesante que un pelele que sólo se mete en sus fosas nasales oxígeno y dióxido de carbono, y algún que otro bacilo de la gripe.

De algún modo, la gente que toma hace sentir al resto que necesita la cocaína para mantener su ritmo imparable de trabajo. De qué otro modo podrían sobrellevar las exigencias y la presión de una profesión tan comprometida y de alto riesgo como, supóngase, repartidor de pebetes en el almacén.

Yo tengo experiencias de primera mano relacionadas con el tema. Por eso, en esta columna encontrará todo lo que no sabe sobre esta droga tan pegajosa. Un texto que ilumina zonas oscuras del flagelo, gracias a un contacto secreto y personal, que se remonta a un primo hermano lejano, que tenía un amigo de la infancia que vino de Ibiza con un medio hermano que decía haber tomado cocaína, pero al final resultó que era adicto a la Coca Zero en pajita.

Tiempo atrás, conocí a un dealer muy comprometido. Yo pensaba que era repartidor de coco rallado y me llamaba la atención que buena parte de mis amigos, cada vez que llegaba el coco lo aguardaran con billetes de diez pesos enrollados. El dealer manejaba un taxi y era conocido en el ambiente. Era bueno hablar con él, porque una vez que entregaba el coco, se quedaba charlando de la vida hasta que otro lo llamaba pidiendo urgente más coco rallado porque había organizado una ensalada de frutas party y ¿qué es una ensalada de frutas sin su debido coco rallado, no? El delivery era el rey de la noche. Un desconocido muy conocido. Encendía fiestas, cumpleaños, despedidas de soltero. Los porteros de las discos le permitían acceso a todo como si fuera Maradona. Le invitaban tragos gratis. ¡Canilla libre para el vendedor de coco! Pero el repartidor de coco, extrañaba su vieja vida. Tenía familia, había reunido capital suficiente y un día decidió dejar de vender coco. Decía que cada vez era más complicado subirse a las palmeras para irlos a buscar. Y además, todo el tiempo coco de acá coco de allá, que a él también le daban ganas de comerse cada día su propio coco. Una vez que anunció abiertamente entre sus clientes que cerraba la distribución, los porteros le cerraron las puertas. Los famosos le huyeron como a la peste. El coquero debía pagar los tragos de su bolsillo. Y se lo veía siempre solo, acodado en la barra. De vez en cuando, algún desinformado le preguntaba: “Y, ¿no tenés una bolsita de coco para mí?” Pero el repartidor se encogía de hombros, y cuando le contaba de las virtudes de su nueva vida familiar, el otro había desaparecido. Es que no hay nada más comprometedor y aburrido que conversar con un delivery de coco retirado. Casi tan aburrido como un adicto al coco que encontró la luz en una iglesia evangelista. Así que, al cabo de unos pocos meses, el repartidor volvió al negocio del coco rallado. Si hoy vas a una disco, y ves entrar a un tipo pecoso y blanco como helado granizado al que le tienden alfombras y le llueven sonrisas a su paso, dalo por hecho: es el vendedor de coco rallado, que ha vuelto a reclamar su trono hasta que la muerte lo separe.




  Comentarios (17)
RSS de los comentarios
Buen texto.
Escrito por Ricky, el 04-02-2010 14:44
Es interesante tu punto de vista, muy bueno y da lugar a la introspección del consumidor (yó). Apesar de esto creo que siempre existen diferentes métodos de uso, y si sos un zarpadito o un goma que quiere popularidad con merca, algún día todo se te va a caer encima. Pero usar la merluza (o coco rallado) para potenciar alguna capacidad, siempre y cuando sepas que es para aprovecharla y no pierdas tu centro, no me parece mal. 
Me dejaste con ganas, cuánto está el gramo de coco sin rallar?
Escrito por sectario, el 10-11-2009 16:23
muy bueno loco , arribas a partes del relato en donde conoces muyh bien de que estas hablando, y que para ser tan exacto , has estado relacionado con el coco rallado.
de una...
Escrito por alguien, el 06-10-2009 16:41
"saliste ya mil veces de la pista a respirar a reclutar bien maquillado y ocultando tu lunar"... 
 
es asi capo... es asi... la vida es dura y mas dura se pone cuando le hechas "sal". 
 
saludos che
UNA GRAM MIRADA A LA REALIDAD
Escrito por xstrada, el 06-10-2009 12:49
La parte que habla de las fiestas de hoy ES LA MEJOR. coincido totalmente. las minas de ahora bailan entre ellas para provocar mas deseos en los hombres y eso provoco que el hombre tenga que hacer mas cosas para levantarselas, por ejemplo cambiar su personalidad y pasar a ser el mas divertido del mundo, pero eso no es tarea facil, para lograrlo se necesita en un comienzo mucho alcohol. despues las mujeres dijeron " che , que divertidos que estan los chicos , tomemos lo mismo que ellos " y ahi comienza toda esta maldita historia. 
Yo a los 18 años no tomaba alcohol y sacaba a bailar una chica y los dos nos mostrabamos como realmente eramos,despues se iba mas alla o no. tambien bailabas lentos, pero claro esa musica no le ayuda al " SER MAS DIVERTIDO DEL MUNDO " a este ser ni siquiera le importa la musica por eso escucha solo un ritmo musical ( musica electronica ). 
ESTA ONDA DE HACERSE LOS CHETOS NUNCA LA TOLERE. yo iba a esos lugares ( boliches ) y muchas veces me equivoque y trate de cambiar mis valores y mi personalidad pero de a poco me fui dando cuenta que pierden el tiempo. QUERES MAS DIVERSION QUE COMERTE UN ASADO CON CHICAS Y CHICAS TOCAR LA GUITARRA CANTAR CONTAR CHISTE CARGAR A ALGUIEN REIRSE CONTAR COSAS ESCUCHAR MUSICA CONOCER MEJOR A LA CHICA QUE TE GUSTA .........EN FIN 
ODIO LA DROGA Y LOS QUE LA VENDEN. 
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
cocoina
Escrito por patricio, el 24-04-2009 23:13
me gusto lo que escribiste. me hizo reir un poco. yo pienso que todas las actitudes y opiniones que surgen del consumo son artificiales, alejadas de la realidad. estan condicionadas por el efecto que la pala produce en las mentes. te convierte en otro
tal cual
Escrito por vic, el 24-04-2009 21:18
ey  
no estoy en esa pero estoy con ellos,comparto lugares,fiestas,afters interminables, relaciones,cogidas,peleas,puteríos 
 
se cagan una y otra vez entre ellos 
 
pero no pueden pelearse, el grupo significa mucho en un adicto 
 
 
eso me parece muy llamativo de la gente q esnifa, la cuestion del grupo 
 
 
 
tu texto describe todo lo demás que tiene q ver con el tema 
 
increíble la verdad 
 
mis felicitaciones
solo se q la amo
Escrito por la gringa, el 19-01-2009 22:48
sos muc ho blablabla.. 
la nena k uando inserta en tu nariz y te cabio la prinera vez fuiste no te largaa mas :) 
 
es un amor q mata (L)
Un poco exagerado, pero tiene mucho de c
Escrito por MarZetBass, el 10-08-2008 01:33
Me parece que el texto describe bastante la psicósis del adicto aunque por momentos se torna agresivo y duro (para nosotros, los adictos) ya que dice verdades de un modo irónico y hasta un poco exagerado por momentos. Sin más. Un abrazo.
ok
Escrito por ana, el 27-03-2008 09:20
muy bueno!
mmmm
Escrito por lolot, el 03-03-2008 09:54
sos muy repetitivo, no creo que sepas mucho sobre el tema, muchas de las frases escritas son clishes escritas por quien se quiere hacer el sabelotodo y dijo huy que puedo hacer hoy.... buee escri sobre la coca aburrido, hablas como si fueras dios, como si conocieras a todo el mundo y lo que piensa, no todos son gaby alvarez, no toda la gente consume cocaina, y la que si lo hace es su problema y tendra sus mambos, estilo de vida o ¡como quieras llamarlo. 
 
realmente lamentable lo escrito


 

La Cornisa - Premio Martín Fierro 2009 Mejor Programa Periodístico
La Cornisa Radio
CHARLA CON PERIODISTA MARCELO LARRAQUY
"Papaleo censuró a los que no convalidaban el gobierno de Isabel"

Luis Majul dialogó en La Cornisa Radio con Marcelo Larraquy. El periodista e historiador y autor de libros como "Galimberti" y "López Rega", habló del gobierno de Isabel Perón, de los referentes del poder de esos años, y de la relación entre Osvaldo Papaleo y los montoneros.

Leer más...
 
SOBRE LA DIETA  CIRCADIANA
"Hay que curar el cerebro de gordo"

Luis Majul dialogó en La Cornisa Radio con Salomón Jakubowics. El endocrinólogo venezolano y creador, junto a su madre, del libro "Ni una dieta más", en una interesante charla, habló de su método que según explicó permite acelerar el metabolismo, controlar el hambre y la adicción a los dulces.

Leer más...
 
Hipercritico T.V.
TEMPORADA 2010 - MARTES 23 HS - CANAL (á)
Juan José Campanella en "Cuatro Sillas" 

 

Censo 2010
  
Quienes Somos
Declaración de principios
Que és Hipercrítico.com?
Libro de Visitas
Hacé Click AQUÍ

Abuelas de Plaza de Mayo

 
© 2010 La Cornisa Producciones - Sitio potenciado por Webss Diseño web