Imprimir E-Mail
Índice del Artículo
¿Los periodistas joden más de lo que informan?
Página 2
DUDA TREMENDA
¿Los periodistas joden más de lo que informan?

DUDAPor: Cicco. Un re amigo, un colega que escribe las portadas de un popular semanario, acaba de decirme: “Estoy podrido de este trabajo. Siempre buscando problemas donde no los hay. Decime, Cicco, ¿por qué no nos habremos dedicado a la horticultura o a la cría de chinchillas?” No es el primer periodista arrepentido. Ni tampoco será el último. Ahora sabrá por qué.

Antes, el periodismo era un oficio que tenía chapa y, con sólo mostrar la credencial, las puertas de estadios, de casas de celebridades, de comisarías se abrían de par en par. Había un aura de heroísmo en esto. Escribir era, de alguna forma, descubrir injusticias, enderezar lo torcido, iluminar lo oscuro. Trabajo de periodista hace prácticamente quince años y, en la mayoría de los casos, me tocaron cubrir notas donde debía oscurecer lo iluminado, torcer lo que supuestamente estaba recto, y demostrar la injusticia allí donde todos entendían que había justicia.

Gracias a mi profesión, tengo una larga cadena de gente que me odia. Que si me ve en la calle me escupe en la cara. Que si me ve internado con cólicos renales, festeja. Y esto es producto de la esencia de este oficio bien practicado: ser un jodido. Y, lo que hace un jodido fundamentalmente es joder. Pero esto es algo personal contra mí. Es entendible. Yo elegí enarbolar la bandera negra del periodismo: sin amigos, sin éxito, sin fiestas. Sin embargo, cada vez más personas a las que voy a entrevistar están dolidas con los periodistas y no es por mi culpa. Están heridas, resentidas, sienten que, en algún momento, fueron estafadas. Y mi trabajo es convencerlas de que, esta vez, darán una nota por una buena causa –naturalmente, es una mentira tan grande como las otras que les contaron-.

Esta gente no son celebridades. Al contrario. Hasta el dueño de una confitería de mi pueblo, dice que, una reconocida revista, lo engrupió. Desde mi lugar, lo entendía a él, pero entendía perfectamente por qué la reconocida revista lo había engrupido. Yo lo había hecho tantas veces.

Semanas atrás, haciendo una nota sobre tatuajes por poco me sacan a las trompadas de la Galería Bond Street porque un tatuador, aún cuando se negaba a hacer la entrevista, insistía en que yo le quería hacer la nota de contrabando. Yo le explicaba que mi trabajo era ser periodista y no estafador. Pero para él, y su amigo, que tenía una extraña cicatriz debajo del ojo, y se frotaba los puños cada vez que hablaba, les parecía que periodista y estafador eran la misma cosa. Como podrá sospechar, no me quedé mucho a discutir. Pero la escena y la huida me dejó pensando. ¿Por qué cada vez más gente siente que los periodistas han dejado de informar para simplemente dedicarse a ofender? ¿Y, por otra parte, en qué clase de demonios nos hemos convertido los periodistas?

No hay nada que un periodista disfrute tanto como escribir sobre una estrella en desgracia, sobre las miserias jamás reveladas de un boom que parece más bueno que el Quácker, sobre las olimpíadas vaginales de una señora bien, sobre las bolsas de cocaína que aspira el hijo de un reconocido funcionario. Estas cosas nos deleitan no sabe cómo.

Pero en la mayoría de los casos, las estrellas brillan sin caer en desgracia, los booms suelen ser inofensivos como la sopita Quácker, y las señoras bien cogen como toda señora bien –poco y arrugado-. Así que, considerando esta realidad soporífera, que difícilmente merezca una línea en un medio, uno como periodista debe tratar de encontrarle el pelo al huevo. Y convertir lo poco y arrugado, en una historia que te ponga el pito como mástil de bandera.

En su tren por vender en un mercado cada vez más pequeño –la gente ya no lee, simplemente se dedica a ver culos-, los medios son ambiciosos, una bestia insaciable, peluda y cornuda que se alimenta de despojos. Si alguna vez esos despojos implican un acto de justicia, es sólo un episodio casual y azaroso. Pero eso no significa que la bestia tenga espíritu justiciero. Es una bestia sin corazón y punto. De este modo, es comprensible que mucha de la gente que trabaja allí dentro se ponga la camiseta de la bestia, bufe, gima y arrolle con todo lo que está en su camino.

Cada vez queda menos gente que no se haya topado con la bestia y tenga una experiencia, por decirlo así, de mierda. “Me cambiaron todo lo que dije”. “Me dejaron como un pelotudo”. “Me dijeron que era una nota sobre las plantas y quedé pegado en un artículo sobre el porro”. Hay cientos y cientos de historias como estas, y, creáme, en muchas de ellas la culpa es enteramente mía –es que cuando jodo, yo tengo la perversa idea de que el jodido se lo merece-, pero en muchas otras es responsabilidad de mis pares. Ayer nomás, me telefoneó la esposa de un cirujano plástico para decirme que en la nota que escribí, ella quedaba como un sargento. Una semana atrás, el dueño de un country de polo me puteó en todos los idiomas porque dije que Tommy Lee Jones, que tiene propiedades ahí, era un borracho tan perdido que, cada dos por tres, se caía del caballo. Ya no sé qué decirle a esta gente que me llama a putearme. Por lo general, les explico: “Voy a volver a leer la nota, pero no me parece que mi texto haya sido ofensivo. Sólo me limité a informar”. Pero ya no estoy seguro de hasta dónde informo y hasta dónde jodo. Y no es un tema mío. Es un signo de los tiempos.

Mientras tanto, todas las noches, hago un curso de carpintería. Quiero que, el día de mañana, pueda restituir mi reputación obsequiando a la gente que ofendí a lo largo de mi carrera, con cajones a medida. Sí, unos bonitos cajones para enterrar a todos esos buenos para nada.




  Comentarios (11)
RSS de los comentarios
10 años tarde
Escrito por Diego, el 03-04-2008 15:02
Querido Cicco 
tu artículo llegó 10 años tarde, si lo habría Leído cuando me decidí a encarar esta profesión otra serie la historia. Hoy el periodismo es como bailar con la más gorda del boliche, ingrato y para nada excitante. Hoy un periodista promedio puede trabajar haciendo prensa institucional, entonces es un mentiroso pago, haciendo un portal de mierda para algún boludo que le sobra la plata y quiere “comunicar” la actividad del colegio de depiladotes de Merlo, o en un medio local donde si no rosqueas con el concejal te cagas de hambre. 
Y encima tenes que escribir, hacer la foto y subir los textos a la web, todo en medio día porque pagan una miseria y tenes que correr a otro lado a hacer lo mismo. Y encima a nadie le importa lo que escribís, si lo robaste de Internet o estuviste un día produciendo, mientras este normado el fulano que pone la guita, listo. Hacer periodismo? No esta en los planes de casi nadie.
Razones
Escrito por Gustavo, el 03-04-2008 12:25
Acá van un par de ensayos que intentan explicar esa realidad y ese malestar que describís tan bien. Espero resulten de utilidad. 
 
http://autormat.wordpress.com/2008/01/27/el-fin-no-justifica-los-medios/ 
 
http://autormat.wordpress.com/2008/01/27/el-horizonte-vertical/
haaaarmoso
Escrito por noteconozco, el 31-03-2008 21:19
en efecto, psicco... buena descripción de tu banda de amigos periodistas 
ahora... no entiendo a quienes insisten en responderte en serio, como a peña... el género/especialidad de cicco, amigos? humorista! para cuando el estandap?
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
Escrito por esther vargas, el 31-03-2008 17:08
Hola Cicco 
Muy bueno tu artículo. Soy de Perú, y te sigo con mucha admiración, al igual que mis alumnos, pues soy profesora de periodismo en la U. San Martín de Lima. Tu libro, por cierto, lo hemos leído con devoción
"desinformá que vamos biem"
Escrito por Ingrid, el 31-03-2008 12:46
Qué mejor que descalificar a tooodo el periodismo con los ejemplos de lo que le sucede a uno. vaya a saber para quién trabaja y qué le han hecho decir.
Escrito por Dieguito, el 31-03-2008 12:09
Cicco, serás jodido, mal tipo, buen periodista, lo que quieras... peo por favor, dejá de poner comas en todos ladoos!!!!! 
 
Hablá por vos
Escrito por Olga, el 30-03-2008 07:50
Cicco, me parece bien que si sos así, lo admitas. 
Pero me parece una cagada que seas así. 
De modo que te pido que no me incrimines. Yo trabajo de periodista y me tengo que romper mucho el culo para cumplir cotidianamente con mis tareas. Entre otras cosas, porque no trabajo en lugares donde pueda vender humo ni forzar las cosas ni mentir para encontrar el título que no hay. Para mí, cuando no hay título, no hay nota. Y tengo que seguir buscando la nota. 
Lo que yo digo, tiene que tener un sustento. Te digo más: varias veces me he equivocado, no por mala leche sino porque me equivoqué. Y me tuve que rectificar o me tuve que desmentir, y es un dolor de bolas. No creo ser la única. Tal vez no seamos una multitud, pero somos varios. 
Y no, no trabajo en la BBC de Londres. Trabajo en un medio argentino absolutamente promedio. A lo mejor no te equivocaste de profesión sino de especialidad. Si el periodismo de espectáculos (o como sea que llames a lo que vos particularmente hacés) no te deja otra opción que ser "un jodido", a lo mejor deberías trabajar en un suplemento de arquitectura, por decir algo. O hacer espectáculos en otros medios, porque también me parece injusto que englobes en tu confesión a colegas de tu misma sección que tengan motivos para estar satisfechos con lo que hacen.
¿Cuando la mentira es la verdad?
Escrito por Esela, el 30-03-2008 01:23
Pero, pero, pero, ¿porque no informan mas y joden menos?, ¿que les cuesta informar sin "dibujarla"? que la realidad no te cague la nota escuche por ahi que algun jefe de redaccion le decia a los polluel0s que recien empezaban esta ardua tarea de vocear las noticias. Todos queremos meternos en la vida de los demas, si el que es bueno no es tan bueno y si el malo es tan malo como dicen por ahi, hablar de los demas es divertido, fantastico pero no nos damos cuenta que al hablar de los demas estamos hablando de nosotros mismos. 
los periodistas no son creibles porque les pagan por escribir o por hablar, si yo le pago a un tipo para que diga que mi obra de teatro es formidable ¿es creible? no, pero si yo pago una publicidad para decir que el jabon de lavar que hago en mi fabrica es bueno ¿es creible?, no.
Cosechamos lo que supimos sembrar
Escrito por Oscar M, el 30-03-2008 00:39
Cuando los medios privilegiaron el costado comercial por sobre lo periodístico, el rating por encima de la búsqueda de la verdad, el periodismo empezó a "joder". Fue así como se llamó "periodismo de espectáculo" al contenido de los programas de chismes. Así también, los movileros se transformaron molestas personas que insisten en preguntar cómo se siente alguien que perdió a un familiar en un accidente. Es así como los periodistas empezamos a joder. Saludos...
Periodistas.
Escrito por Max Dicásolo, el 28-03-2008 22:59
Los periodistas a veces se comportan como los abogados de los medios de comunicación, se ganan a pulso la misma fama que los abogados... 
Pero hay muchos muy buenos, muy necesarios ( contra lo que diga Cristina ). 
 
Cuiden de que no pase como con los políticos que de tanto mentir ya nadie les cree nada, si tienen la confianza del pueblo lo tienen todo...o por lo menos de D´elía.


 

Ellos saben que todos sabemos           Falta de respeto a la intimidad           Sólo se trata de dinero           Un país normal           Boludos           El método K para argentinizar empresas           Ya nada será igual           Un callejón sin salida           Cristina no es Fernando           La manìa por llegar primero           
La Cornisa Radio
ELISA CARRIÓ EN LA CORNISA RADIO
"Ahora hay que solidarizarse con otros sectores"
Luis Majul conversó en La Cornisa Radio (Lunes a Viernes de 16 a 18 por Am 910 La Red) con Elisa Carrió. La líder de la Coalición Cívica se refirió entre otras cosas a la situación política luego de la derogación de la resolución 125 y realizó un análisis de la semana que pasó; "Si Cristina cambia, hasta puede llegar a hacer una buena gestión".
Leer más...
 
Hipercritico T.V.
ADELANTO l VIERNES 18 DE JULIO A LAS 20.30, POR CANAL (á)
Quintín en "El detonador de ideas" 

 

Anunciantes

  
Quienes Somos
Declaración de principios
Que és Hipercrítico.com?
Libro de Visitas

Abuelas de Plaza de Mayo

 
© 2008 La Cornisa Producciones - Sitio potenciado por Webss Diseño web