Por: Julián Gorodischer. Lo que da rating, lo que me lleva –incluso- a esperar hasta las 4.35 de la madrugada, lo que llevó a decir a la kiosquera de mi cuadra que lloró y que no pensó que “El” se iba a animar no es –me parece- un revival del interés por la política, sino el triunfo de la ficción sobre todas las posibilidades de narrar: la noticia se mira como una película, donde todo está puesto para condensar el conflicto en una dicotomía simple (Sí o No), donde la decisión final se concentra en un personaje único cuyo drama omite toda referencia a la política económica y se limita a “la gran decisión”: un hombre deberá decidir sobre su destino enfrentándose a lo que se espera de él: ¿escuchará su corazón? diría la cola de este film más bien berreta, en los límites de la clase B (conflicto demasiado trillado, villanos demasiado malignos, un protagonista con cierta deficiencia en el carisma y la pronunciación: ‘Yo, eh, no puedo acompañar’).
En los discursos calcados y polarizados –me han confesado- muchos ponen mute y se dedican a cosas productivas; lo que (me) atrapa es el culebrón, ese mismo espectáculo que remite –en ese bar de Corrientes y 9 de Julio en el que, según La Nación, se reunieron decenas a vivar los votos como goles simples y la decisión de Cobos como un penal- a un Mundial de Fútbol, o a la final de Resistiré en el Teatro Gran Rex, o por momentos al catch de 100% Lucha, que en el fondo todo espectador considera así de irrelevante para la vida nacional (¿qué se discutía?, me preguntó la kiosquera de mi cuadra) como acorde a las necesidades del show (deportivo, cinematográfico o televisivo): saber cómo termina.
Hasta la realidad parece conspirar (otorgando el empate) para que el entretenimiento triunfe, para que la TV obtenga su golosina y ofrezca lo que –se estima- “el público quiere ver”: ese momento de zozobra que antecedía a los expulsados de Gran Hermano o los aplazados de Bailando por un sueño, ese relato fácilmente digerible que no tiene más opciones que un “sí” o un “no”, un “4” o un “10”. Actitud consternada del “héroe” y un personaje secundario (Rached) entrando y saliendo del ‘recinto’ logrando que, durante horas ese tránsito sea la noticia del día (“Volvió Rached”/ “Salió Rached”) mejoraron una puesta que seguro dará envidia a los guionistas de novelas: la noticia se quedó con la emoción.
"Hay que trasladar el dinero del Estado al sistema productivo"
Luis Majul dialogó en La Cornisa Radio (Lunes a Viernes de 9 a 11 y de 16 a 18 por Am 910 La Red) con Elisa Carrió. La líder política de la Coalición Cívica opinó sobre la crisis financiera internacional, sobre el país frente a la misma y sobre el conflicto rural: "al campo hay que decirle que se alejen de las rutas y que acompañen a los cien diputados que los apoyan desde marzo"
DARÍO RUIZ, UN ARGENTINO DESDE CHICAGO, EN LA CORNISA RADIO
Estados Unidos: "La gente consume menos y hay miedo"
Luis Majul dialogó en La Cornisa Radio (Lunes a Viernes de 9 a 11 y de 16 a 18 por Am 910 La Red) con Darío Ruiz, un argentino de 37 años residente en Estados Unidos desde 2001, que tiene una agencia de publicidad. Desde Chicago (lugar en el que reside luego de vivir en Miami) el publicista contó detalles de la crisis económica de Estados Unidos y de las vivencias de la gente.
"El salvataje garantiza que no se produzca una catástrofe"
Luis Majul dialogó en La Cornisa Radio (Lunes a Viernes de 9 a 11 y de 16 a 18 por Am 910 La Red) con Carlos Sarásaga. El encargado de asuntos latinoamericanos de la Reserva Federal de Dallas se refirió a la aprobación del plan de salvataje financiero por parte del Congreso de los Estados Unidos y de lo que puede ocurrir de ahora en más.