RADIO
en vivo

Libros y Lecturas

Domingo. Vivimos en una época de buenas intenciones con cero resultados, pero las buenas intenciones están. Me dicen que tengo pasta de suicida porque me puse a regar las plantas durante un asado en casa ajena.

Lunes. Leo cosas sobre las que no puedo escribir.

Hay mucho de Robbe-Grillet ahí, en Juan José Saer. También del existencialismo francés. Y eso lleva directamente al siglo XIX, a ese “gran siglo de la novela” que fue, visto desde Argentina, en buena medida francés con Stendhal, Balzac y Flaubert y un poco inglés también con Dickens. A Saer lo veo muy lector de Balzac, por ejemplo. De las ediciones populares de Balzac. Y obviamente está Faulkner. Un Faulkner muy bien leído, muy bien entendido, bien procesado, reescrito, ejercido, aplicado. La escena del joven Saer en un bar de la Santa Fe de la década del 60 leyendo las traducciones que hacía la Editorial Rueda de Faulkner y comprendiendo que eso también podía pasar ahí, en ese lugar, me parece reveladora y tierna. El joven Saer, aprendiz de escritor, el hijo de tenderos turcos que quería conquistar el mundo. A su manera lo logró.

Martes. Ayer lunes puse en Twitter y en Facebook la frase: “El feminismo me parece una mierda” y “El feminismo es una mierda.” Varios amigos me pidieron que no me exponga. Ya no me piden que no sea gratuito, arbitrario, infantil, “provocador”, sino que directamente intentaron cuidarme. ¿De qué? Existe un miedo al feminismo. Hoy no se puede ni empezar a contradecir al feminismo. El feminismo es su propio tabú. Se volvió represivo. El 31° Encuentro Nacional de Mujeres que se hizo el fin de semana en Rosario dejó a su paso muchas pintadas en lugares públicos y privados como: “lesbianizate”, “el aborto te hará feliz”, “Muerte al macho”, “Mata a tu novio”, “Comer carne es heterosexual”, “Yuta asesina”, “basta de parir”. El recorte puede ser tendencioso, desde luego. ¿Había frases menos irresponsables, menos alucinadas? Como fuere, las pintadas están ahí y ahí van a quedar hasta que sean removidas. Me dicen, sobre esas frases, que no se puede generalizar. Me dicen que esas frases deben ser leídas, que deben ser interpretadas. Me dicen que lea ahí que “muerte al macho” no significa matar a un hombre sino matar simbólicamente al machismo. También me dicen que son pensamientos aislados, no representativos. Si me piden que lea e interprete, yo leo e interpreto. Y digo que hoy no existe un feminismo lúcido o inteligente. Eso se acabó.

Lunes. Hablo con Robles de Ricardo Zelarayán. Él lo conoció por un tío. Lo que me cuenta Robles del Zelarayán personaje me resulta interesante, me gusta escucharlo. Pero Zelarayán fue un ídolo idiota, un amigo vacío. Escribió una novela ilegible y unos poemas. Su gran aporte a la literatura argentina es su mito, el de un hombre malo, desagradable e inútil. (No es poca cosa, pero…) Lo mejor que hizo fue una entrevista a Filloy donde Filloy dice que la autoridad hace aparecer el castellano en las clases populares. Zelarayán comenta: “Sin embargo, en la sierra, la meseta o la montaña, el alcohol desata las lenguas. El alcohol y la confianza…” Y Filloy contesta: “¡Y la autoridad! Usted no puede imaginarse el alcohol que es la autoridad. Si usted inviste a un chuncano, a un paisano con un cargo de subcomisario o de juez de paz, ¡hay que ver la facundia que adquiere el tipo! Ahí aparece el español.”

Lunes. Pienso que voy a ser Dalmiro Sáenz. ¿Qué implica ser Dalmiro Sáenz? Ser un Dalmiro Sáenz, un Eduardo Gudiño Kieffer, un Bernardo Kordon, un Juan José Manauta. Ser un escritor con una buena cantidad de libros de segunda línea. Conocer un poco de fama y un poco de nada. No quedar finalmente en ningún lugar para nadie. Alcanzar algunos logros como ser traducido al francés, o incluso un premio. Pero finalmente ser muy rápido comido por el tiempo y las elecciones divergentes de los lectores. Quedarse en lo contemporáneo que se avejenta y se va, se pierde, se olvida. Reaparecer cada tanto porque todos reaparecemos alguna vez, en una lista, en un recuerdo, en alguna trabajosa edición. Pero sin estridencias, sin explosión, sin memoria. No me veo otro destino. Tampoco el vaticinio me parece tan nefasto. Y la verdad es que me sirve y me libera entenderlo.

Lunes. El domingo 11 de septiembre, con una primavera anticipada, se recordaba el atentado a las torres. Y también, esa mañana según La Nación, murió Dalmiro Sáenz a los noventa años. Lo supe leer siempre a destiempo. Compraba sus libros usados en Corrientes, publicados hacía mucho en la década del 80, o a veces antes. Incluso fui a ver, arrastrado por un amigo, una de sus obras de teatro en una puesta deplorable, casi de cuadrofilodramático. Su ficción política era muy buena, El día que mataron a Alfonsín o Alto quién vive. Walsh le criticó su libro de moda, Setenta veces siete.

¿Lo romántico y lo clásico? Primero lo que llega del romanticismo. ¿Por qué? Siguiendo la cronología debería ser alrevés. Sin embargo, vivimos dentro de esa esfera, la romántica, y lo clásico nos asalta desde atrás, desde el siglo XVIII, desde una edad antigua. Lo clásico se actualiza, es posible, pero siempre como un visitante. Aunque en la dicotomía se deja ver también una tensión clásica que el título atiende esperando mejorar la comunicación en la conjunción. Me explico: si fuéramos más consecuentes con la idea general de esta breve nota, el título debería ser Lo romántico con lo clásico, o incluso Lo romántico dentro de la clásico y lo clásico dentro de lo romántico. Lo que no podría ser nunca es Los románticos y los clásicos. Contra esa idea es que lo escribo acá. Contra la idea de hacer nombres y dividir con taxonomías exactas cuerpos de textos y grupos que se encuentran siempre tensionados y contaminánzandose.

Lunes. Encuentro en la web al anatomista holandés Philippe Verheyen (1648-1711) diseccionando su propia pierna. La obra es de un pintor anónimo, circa 1715, y pertenece a la colección Pieter Deheijde. Diseccionar la propia pierna es una buena metáfora del escritor de ficciones pero también del crítico. Lo que lo diferencia quizás sea que uno examina la pierna derecha y el otro la pierna izquierda.

Lunes. Leo sobre la quema de libros del 10 de mayo de 1933 en la Plaza de la Ópera en Berlín. Las fotos que hay en la web son terribles. Wikipedia dice que “la acción” se realizó bajo la dirección del Nationalsozialistischer Deutscher Studentenbund, la federación de estudiantes nacionalsocialistas, en Berlín y en otras veinte ciudades universitarias. Fue el momento cúlmine del «Aktion wider den undeutschen Geist», o «Acción contra el espíritu anti-alemán», iniciada en marzo de 1933 y con la que se comenzaba la persecución sistemática de los escritores judíos, marxistas y pacifistas.

COLUMNISTAS

Actualidad

Sainz, consul argentino en Barcelona: "Eligieron ese lugar porque siempre está lleno …

Por: Redacción

El atentado de ayer en la rambla de la Ciudad de Barcelona, que se atribuyó ISIS, ha conmocionado a España y al mundo. La capital catalana es uno de los...

Actualidad

Gustavo Noriega presentará hoy "Diccionario crítico de los años 70"

Por: Redacción

El periodista Gustavo Noriega presentará hoy en Margen del Mundo su nuevo libro "Diccionario crítico de los años 70". Estará acompañado por la ex funcionaria y referente de los Derechos...

Actualidad

Dante Sica: "La economía ha comenzado a transitar una fase de expansión"

Por: Redacción

Las semanas previas a las PASO generaron un clima de inquietud e incertidumbre sobre la economía del país; sin embargo en los últimos días el dólar detuvo su crecimiento, y...

Actualidad

Andrés Malamud: "Aunque les vaya muy bien en octubre, Cambiemos va a tener que negoci…

Por: Redacción

El politólogo Andrés Malamud, en diálogo con el equipo de Majul910, intentó hoy describir el escenario político del país y la perspectiva hacia adelante. ¿Cómo se plantea el tablero de...

Crónicas + Desinformadas

¡Que vuelvan los partidos políticos!

Por: Cicco

No sé usted, pero a la hora de colocar el voto, el mío obedece cada vez más a razones puramente intuitivas. La cara del candidato. Algún gesto de, creo yo...

La Política

Macri, Peña y Durán Barba: una máquina electoral casi perfecta

Por: Luis Majul

(Columna publicada en Diario La Nación) Mauricio Macri, Marcos Peña y Jaime Durán Barba lo hicieron de nuevo. Algunos escépticos se lo adjudicarán a la suerte. Otros dirán que el...

Actualidad

Marcos Peña: "Estamos muy contentos por el respaldo que obtuvimos en todo el país…

Por: Redacción

El jefe de Gabinete de ministros de la Presidencia de la Nación, Marcos Peña, dialogó hoy con el equipo de Majul910. En el intercambio, el funcionario realizó un análisis del...

Opina Deporte

Lo nuestro importa poco

Por: Pablo Llonto

Belén Casetta ya está en el olvido. Y el atletismo argentino también.