RADIO
en vivo

Mundo Cine

La animación de Moana: un mar de aventuras es tan poderosa que sin mucho más que con el brillo y la expresividad de los ojos del personaje del título ya podrían generarse emociones de alto impacto. De hecho, esto parece ser reconocido por la película de inmediato. Cuando vemos a Moana pequeña, junto a otros bebés, ella es la única que tiene animación distintiva en los ojos. La que posee, digamos, alma. Y esto se mantiene durante todo el relato. El rostro de Moana, la elegida, tiene una expresividad fascinante. O que podría ser fascinante, si no quedara mayormente desperdiciado y a la deriva.

Hay una frase de Oscar Wilde que dice algo así como que la arquitectura define la vida de la gente, sus nociones de belleza, su relación con el arte. La arquitectura del hogar y también de las casas vecinas, del barrio, de la ciudad. Siempre me pareció una de sus frases más acertadas. No recuerdo en qué libro está. En realidad sí me acuerdo, pero -para seguir con Wilde- me disfrazo de que no me acuerdo. Porque me acuerdo de otras cosas. Y de lo que quiero decir que me acuerdo, y de verdad me acuerdo, es en qué cine vi las miles de películas que vi antes de la era de los multicines, de las cadenas con gente que te corta la entrada y te dice “que disfrutes la película” aunque te dispongas a ver Irreversible.

La semana pasada hice un primer balance, sin incluir cine argentino, de las películas estrenadas comercialmente en 2016 en este país. Una oferta de la que muchos se quejan porque no es todo lo variada que sueñan pero que en realidad es más variada que en cualquier otro país de sudamérica, y de centroamérica. Sí, podría ser más variada, como en Francia, pero el francés es un sistema de distribución y exhibición con una sofisticación y una tradición y un trabajo de educación del espectador por ahora lejanos a nosotros.

Diciembre otra vez, y empiezan los balances. Incluso algunos medios los empiezan... ¡a fines de noviembre! Pero ahora a mediados de diciembre, y cuando quedan solamente dos jueves para estrenos de cine, podemos decir que ya tenemos un panorama más claro del año. En estos dos jueves que quedan apenas se anuncian dos estrenos, uno para cada uno. Uno de ellos ya lo vi, y estará entre lo mejor de 2016 según mi balance, que empieza ahora, y dará varias vueltas.

Cuando se estrenaron las Batman de Tim Burton a nadie parecía importarle demasiado -bueno, seguro que sí a los productores- que el encapuchado interpretado por Michael Keaton fuera un personaje de DC; nadie mencionaba eso, o yo no me acuerdo. Hoy en día, ante cada película de superhéroes, se suceden las conversaciones de que si el universo Marvel esto, que si DC no puede con lo otro, que a ver cuando agregan a tal personaje, que el crossover de aquello podría ser mejor o peor. Confieso que aprendí a leer antes de ir al colegio primario, y que lo hice con historietas: la trinidad Andanzas de Patoruzú, Correrías de Patoruzito y Locuras de Isidoro. Pero no leía, con cuatro o cinco años, cómics de Batman o Superman o Capitán América. Más grande, como a los seis o siete, tampoco, más bien me gustaba Condorito, y cosas que salían en Anteojito o Billiken. Y después Mafalda, e Inodoro Pereyra, y Snoopy (Peanuts). Y otras cosas después, pero nunca me tentaron los superhéroes en papel. Me gustan Maus, Ghost World, Calvin & Hobbes, Manara, pero no superhéroes. Nunca pude. Sin embargo, veo casi todas las películas de superhéroes que abundan e inundan desde hace tiempo.

Abandoné La fiesta de las salchichas. Lo confieso. Después de veinte minutos de padecimiento no pude seguir más con los chistes de “uh, hablamos de sexo, jijiji, porque las salchichas son penes y los panes son vaginas”. No sé si es buena, mala, o regular. Sé de mi agotamiento, de cuando una película hecha de chistes no funciona conmigo ni una sola vez. Pero es de dos estrenos de esta semana, mucho mejores, o que me interpelan mucho más, de los que quería hablar. Los dos son sobre familia, y -a sus muy distintos modos- ambos son sobre economía, entre otras cosas.

Me había perdido Cigüeñas. Y al ver Trolls, de la que escribí acá, tuve la necesidad de verla con premura. Así que al otro día vi la primera película animada escrita y dirigida por Nicholas Stoller, que está haciendo una carrera muy importante centrada en la comedia (Forgetting Sarah Marshall, Get Him to the Greek, The Five-Year Engagement, Buenos vecinos). El codirector es Doug Sweetland, el del corto Presto de hace unos cuantos años y con destacada trayectoria como animador para Pixar.

Por motivos que por ahora no vienen al caso -en unos meses les cuento- volví a ver, luego de 15 años, Election, la película de 1999 que aquí salió en 2000 directamente en VHS como La elección. Era otro mundo. Película consagratoria para Alexander Payne y también para Reese Witherspoon, su no aparición en cines argentinos fue una falla que en esos momentos, para repararla, tomó más tiempo del que llevaría hoy. No vimos en cines una comedia fundamental, de una malignidad soberana. Se trataba, a la vez, de una película que no era total y claramente cínica contra los personajes. Todos parecían tener sus razones, incluso cuando provenían de la mezquindad o de limitaciones intelectuales. Pero hay cuestiones más llamativas en esta excursión a una película de otro siglo.

Una película sobre un accidente en una plataforma petrolera. Caso real. 2010. Golfo de México. El mayor derrame de petróleo en la historia de Estados Unidos. Y de entrada sabemos que el protagonista no murió en el accidente porque lo escuchamos testificando en el juicio posterior. Además, hay detalles técnicos y vocabulario específico que podrían haber arruinado la película. Con estos y otros riesgos al costado del camino, Horizonte profundo sale triunfante. ¿Por qué? Veamos algunos motivos.

Esta semana murió Curtis Hanson, un director de una carrera singularmente irregular, que brilló y mucho en una de sus etapas. Sobre Hanson escribí acá. Después de entregar la nota me puse a contar contar las películas y vi que Hanson dirigió solamente catorce en cuarenta años (1972-2012) de carrera como realizador.

COLUMNISTAS

La Política

Corea del Centro y el peso de los hechos

Por: Luis Majul

(Columna publicada en Diario La Nación) Por encima de las cuestiones personales, la polémica generada durante la noche de entrega de los Premios Martín Fierro sirve para abordar dos asuntos...

Actualidad

Rosendo Fraga: "Macri salió fortalecido de la elección pero está obligado a negociar…

Por: Redacción

El 2017 sin dudas ha sido un año de grandes definiciones políticas en el país. Hasta el mes de octubre todo estuvo determinado por el año electoral y las apuestas...

Actualidad

Ocaña sobre FIFAGate: "Grondona exportó un sistema de corrupción desde la AFA al mund…

Por: Redacción

Ayer el ex directivo de Torneos y Competencias, Alejandro Burzaco, declaró en el marco del juicio que se desarrolla en Estados Unidos, y que investiga el llamado FIFAGate, sobre el...

Actualidad

El informe de La Cornisa que reveló las mafias en el fútbol argentino

Por: Redacción

En el año 2015, una investigación especial de La Cornisa TV, expuso una serie de escuchas telefónicas que revelaron las mafias del fútbol argentino y que adelantaron muchos de los...

Crónicas + Desinformadas

Cruzada anti tatuaje

Por: Cicco

De todas las modas tontas –que de por sí ìntrínsecamente toda moda es tonta- la más demencial, sin dudas, es el tattoo. Y esta costumbre que debió permanecer sólo reservada...

Opina Deporte

No dejen morir a DyN

Por: Pablo Llonto

Es triste el momento de tantos medios, pero hoy nos toca hablar de Dyn y de cuánto perderá el periodismo deportivo y el periodismo todo si hacen desaparecer a Dyn.

Actualidad

Bullrich sobre viuda e hijo de Escobar Gaviria y lavado de dinero en el país

Por: Redacción

Ayer en La Cornisa TV, se presentó un informe exclusivo que expuso las obras y las diferentes inversiones que habrían sido realizadas en el país con el objetivo de lavar...

La Política

Periodistas argentinos con aires de superioridad

Por: Luis Majul

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial) Hace un tiempo escribí un artículo sobre los periodistas a los que irónicamente se los denomina como habitantes de Corea del Centro. Los...