¿Es posible que existan terremotos con eventos de tsunami en territorio argentino? Según indican algunos estudiosos del tema, en la Patagonia y de manera puntual en el mar argentino de la provincia de Santa Cruz y de Tierra del Fuego, existe esa probabilidad por ser una zona de placas en movimiento. Para abordar ésta temática ayer "La tarde de CNN" dialogó con el geólogo e investigador del Conicet, Jorge Rabassa, quien detalló el escenario.

En el análisis, Rabassa ofreció información sobre los antecedentes estudiados para sostener esa probabilidad.

Según explicó, los tsunamis están relacionados con la existencia de terremotos en zonas continentales y oceánicas: “y en Tierra del Fuego hubo un sismo muy fuerte en 1949, pero que no produjo grandes daños porque había una población muy pequeña".

Con relación a ese mismo dato, también remarcó que es una clara evidencia de la actividad de las placas y de la existencia de sismos: "Entonces se concluye que están dadas las condiciones para que alguna vez, en el futuro, pueda haber tsunamis, aunque es imposible predecir cuándo”, afirmó.

En los últimos milenios

Sobre el mismo tema agregó que sobre ese fenómeno existen huellas sobre eventos en el pasado: “hay investigaciones realizadas en la isla de Tierra del Fuego que relevaron que hubo, por lo menos, tres eventos de tsunamis en los últimos milenios”, amplió en diálogo con Gustavo Noriega.

Corteza terrestre en movimiento

Sobre las características geológicas que determinan la situación, el entrevistado sostuvo que en las Islas Sandwich del sur hay un fragmento de la corteza oceánica en el sector del océano Pacífico que se desplaza hacia el este y penetra en el océano Atlántico, y que genera todos los años 10 mil sismos de baja intensidad, explicó.

“Es una placa que se está moviendo hace 25 millones de años y tiene tres mil kilómetros de largo; su extremo oriental se hunde debajo de otra placa generando, lo que llamamos los geólogos, una subducción”, detalló. Y remarcó que es inmensa la fuerza generada porque una parte del océano se desplaza debajo de otro pedazo del océano, o bien, del continente, concluyó.