
El teatro argentino vive un momento de esplendor, y el productor teatral Tomás Rottemberg también es parte del suceso. Desde muy joven y al lado de su padre, el productor teatral Carlos Rottemberg, Tomás se sintió atraído por los camarines y las tablas, y eso lo llevó a convertir el teatro en el eje central de su vida profesional. Aunque reconoció que pudo haber explorado otros caminos, se impuso la decisión de dedicarse a la producción teatral, y de esa manera acompañar el camino iniciado por su padre.
En diálogo con el programa de Marina Calabró en El Obervador 107.9, Tomás Rottemberg habló de su pasión por el teatro, del gran momento de la escena local y de las producciones que tienen en cartel y las que se vienen en Buenos Aires y Mar del Plata
El éxito de *La Sirenita* en Argentina es un claro ejemplo de su visión. Según Rottemberg, la versión local no solo conquistó al público, sino que también recibió elogios de Disney, destacándose como un referente mundial frente al fracaso de la adaptación en Broadway. El espectáculo superó los 200.000 espectadores, una cifra excepcional que refleja el vigor del teatro argentino y su capacidad para competir con producciones internacionales. Este logro, sumado a los éxitos de *Matilda* y *School of Rock*, consolida a la familia Rottemberg como exitosa en la producción de grandes musicales, siempre en colaboración con empresas socias clave en cada proyecto.
A pesar de la incertidumbre económica y política que atraviesa el país, el teatro nacional muestra signos de salud envidiables. Rottemberg afirmó que, durante las vacaciones de invierno, la recaudación aumentó un 4% y la asistencia por función creció un 19% en Buenos Aires. Los espectáculos de gran formato son los que más atraen al público, demostrando que el teatro sigue siendo un refugio cultural para los argentinos. Este auge, según el productor, se debe en gran parte a la apuesta por producciones ambiciosas y a la fidelidad de un público mayoritariamente local, a diferencia de plazas como Nueva York, donde el 80% de los espectadores son turistas.
Mar del Plata se prepara para ser, una vez más, el epicentro del teatro veraniego. Con 49 temporadas consecutivas de su padre en la ciudad, Rottemberg destacó la importancia de esta plaza, donde ya se confirman títulos como *La Cena de los Tontos*, *Pretty Woman*, *¿Quién es quién?* y *Mamá*. La temporada promete ser intensa, con una cartelera que combina clásicos y estrenos, reafirmando el compromiso de los productores con una tradición que trasciende generaciones.
La pandemia representó un desafío sin precedentes para la industria. Rottemberg recordó los esfuerzos de Carlos Rottemberg para implementar protocolos sanitarios y lograr la reapertura de los teatros, un proceso costoso y complejo que finalmente permitió la reactivación del sector. Aunque la crisis dejó secuelas, también demostró la resiliencia de los artistas y productores, que supieron adaptarse a las nuevas condiciones y recuperar la confianza del público.
El futuro del teatro argentino se vislumbra prometedor, con una agenda cargada de musicales de gran envergadura. *Billy Elliot*, *Annie*, *Mujeres* y *Papá por siempre* son algunas de las producciones que llegarán pronto a los escenarios, inspiradas en el éxito de Broadway y Londres. Sin embargo, Rottemberg advirtió que no todos los montajes internacionales pueden replicarse en el país debido a limitaciones técnicas y económicas. Obras como *Death Become Her*, que requieren inversiones millonarias y tecnología avanzada, enfrentan obstáculos en teatros locales que no siempre están equipados para albergarlas.
La selección del elenco es otro de los desafíos que enfrenta el productor. Para *Charlie y la fábrica de chocolates*, se evalúan nombres como Agustín Radagast o Listorti, dos actores con estilos distintos pero igual de talentosos. Rottemberg subrayó la importancia de elegir al intérprete adecuado, un proceso que va más allá del talento y considera aspectos como la química con el elenco y la conexión con el público. Además, las producciones con niños, como *Matilda* y *Charlie*, exigen cumplir con leyes laborales estrictas, lo que implica manejar múltiples elencos y una logística más compleja.
El teatro argentino se diferencia de otras plazas internacionales por su dependencia del público local. Según Rottemberg, esto obliga a los productores a crear obras que resuenen con los gustos y valores de la audiencia nacional, un desafío que también representa una oportunidad para innovar. La cartelera local es altamente competitiva, y la clave del éxito radica en combinar tendencias globales con un toque auténticamente argentino.
Con optimismo, Rottemberg mira hacia adelante, convencido de que el teatro seguirá creciendo. La colaboración entre productores, empresas y creativos es fundamental para llevar adelante proyectos de gran escala, y la experiencia acumulada en producciones anteriores sirve como guía para evaluar qué montajes pueden triunfar en el mercado local. El productor concluyó que, a pesar de las adversidades, el teatro argentino está más vivo que nunca, listo para sorprender y emocionar a las próximas generaciones.
Mirá la entrevista:
https://youtu.be/U3KhDYrzqtQ?si=UJaqYu8P-XkXgPNW










