calamaro

Por Cicco. Una semana atrás hablamos de cómo esos mequetrefes llamados artistas se enmascaran en violines y pianitos y coros angelicales, para colar en las letras sus enfermedades, sus obsesiones, sus taras y básicamente su incapacidad de vivir en sociedad. Porque, claro, embebidos en el licor musical, olvidamos de ver clase de sapo nos vende esta gente disfrazada de poesía.

 

Hoy quiero que nos concentremos en la discografía de Andrés Calamaro. Nada personal. El Vengador de Canciones sólo busca poner las cosas en orden. Separar la poesía de la zaraza sin sentido que tan mal nos tienen acostumbrados los músicos. Vayamos entonces a la primera letra, si la cámara me acompaña.

“La otra noche te esperé bajo la lluvia dos. Mil horas. Como un perro. Y cuando llegaste, me miraste y me dijiste loco. Estás mojado. Ya no te quiero” (Mil horas).
Comentario del Vengador de Canciones: Al letrista le gusta sufrir y que tengamos piedad de él. Este tipo de situación, en apariencia romántica, pero evidentemente idiota, puede arreglarse fácilmente con un buen toldo.

”Igual que un niño abandonado. Que en la calle lo han dejado. Yo te busco desesperado. Necesito un amigo. Necesito que alguien quiera hablar conmigo” (Cartas sin marcar).
Comentario: Solo. Abandonado. Con ganas de hablar a toda costa. Resaca de cocaína. Típico.

“Te quiero pero te llevaste la flor y me dejaste el florero” (Te quiero igual).
Comentario: Tanto drama. Comprate otra, flaco. Partir la flor y el florero en dos, para ser equitativos, no da.

“Sentiste alguna vez lo que es, tener el corazon roto?, (sentiste) a los asuntos pendientes volver, hasta volverte (muy) loco?; si resulta que si, si podras entender, lo que me pasa a mi esta noche;
ella no va a volver y la pena me empieza a crecer (adentro)”. (Crímenes perfectos)
Comentario: ¿A alguien de todos esos fanáticos se le ocurió preguntar porque la chica se raja? ¿Saben lo que es convivir con un músico? Es peor que convivir con leones. Pobre chica: el Vengador de las Canciones la entiende y está de su lado. Lo bien que hace en irse y enamorarse del primer albañil que se cruce en su camino y que tenga un trabajo decente.

“Soy el soldado de tu lado malvado y el comandante de tu parte de adelante” (El comandante de tu parte de adelante).
Comentario: Habrá mujeres que creen que, su parte de adelante, necesita una buena inflada. Pero de ahí, a contratar a un milico que se las custodie, hay un largo trecho.

“Y aunque casi me equivoco y te digo poco a poco no me mientas, no me digas la verdad
no te quedes callada, no levantes la voz, ni me pidas perdon” (Flaca).
Comentario: Se calla o habla. Miente o dice la verdad. Qué catzo querés. Decidite viejo. Así surge esa plaga llamada emos.

“Por mirarte estoy accidentado tengo miedo de no recuperar. Es el tiempo una herida implacables
que difícil podré cicatrizar.” (Por mirarte).
Comentario: Hay cada vez más descerebrados que, por mirar minas en la calle, terminan arrollados por autos. Después, el conductor va preso. Una injusticia.

“Na na na na na, na na na na na Na na na na na, na na na na na” (Loco).
Comentario: Esta letra mantiene cierta coherencia. Y rescata la riqueza poética del compositor.

Hay veces en la obra de un compositor donde no sólo existe coherencia, también encontramos progresión. Fíjense aquí:
“Ni me acuerdo mi nombre, ajá. Muy tranquilo en la arena. El rumor de la calle, ajá, poco me interesa aquí bajo el sol, aquí hace tanto calor. No, no me saques de aquí por favor estoy demasiado tranquilo. No quiero enterarme de nada hoy así es el calor” (Así es el calor). La compuso Calamaro para Los Abuelos de la Nada en 1983.

En 1997, escribe esta otra, como parte del album solista Alta Suciedad: “Me arde, me arde, es tarde para curarme, me arde, me quema, dejé la sangre en la arena, me arde, me está quemando. Estoy disimulando” Era de esperar, mínimo una urticaria, tras pasar catorce años con el traste en la orilla.

Y ahora sí, nos vemos la semana próxima, mis amigos. Los saluda, con el puñal al aire, el Vengador de Canciones.

COLUMNISTAS

Actualidad

Alfredo Leuco en La Cornisa

Por: Redacción

Hoy en la emisión del programa La Cornisa por la señal La Nación Más, el periodista Alfredo Leuco fue entrevistado por Luis Majul. En el intercambio ambos analizaron la situación...

La Política

Para terminar con la mentira y en defensa propia

Por: Luis Majul

Esto es en defensa propia. Y para terminar con la mentira.

Libros y Lecturas

Sol de cuarentena

Por: Juan Terranova

Lunes. El viernes pasado se me rompieron los cambios de la bicicleta. Estaba andando por Colegiales. Sentí el crack. Paré. La cadena estaba caída. Saqué la rueda. No había mucho...

La Política

Cómo desarmar la máquina de destruir periodistas

Por: Luis Majul

(Columna publicada en diario La Nación) La estrategia de demolición de periodistas tiene una potencia inusitada y recursos abundantes. La desproporción de fuerzas es abrumadora. De un lado, una sola...

Actualidad

Quirós: "Desde el principio dijimos que si era necesario, se volvería a medidas más r…

Por: Redacción

Hoy comenzó en el AMBA una nueva etapa de la cuarentena con un regreso a la fase 1. El aumento de los contagios, el marcado ascenso de la curva de...

Crónicas + Desinformadas

¿Qué hacer con los runners?

Por: Cicco

¿Qué debemos hacer con los runners, esa gente que, ante el primer indicio de relajación de cuarentena, se calza prendas flúo y sale cual estampida de toros a correr y...

Opina Deporte

Precisiones, Scola, precisiones

Por: Pablo Llonto

La dura crítica de Luis Scola durante una entrevista de Hernán Sartori en Clarín necesita de algunas precisiones, Y de unos cuantos nombres que Scola debe dar. Estaría bueno que...

La Política

Estrategia de demolición de periodistas

Por: Luis Majul

Esta es la crónica de una estrategia de demolición. Este texto, junto a una serie de demandas penales y civiles contra algunas personas algunos y medios, está siendo presentado ante...