¿EL PADRE DE LA DEMOCRACIA Y EL DEPORTE?
Ahora, Alfonsín. Mañana, De la Rúa

Maradona recordó a Alfonsín en TNPor: Pablo Llonto. Como ustedes saben, éste es el país del No me acuerdo. Y de la prensa oportunista. Ni hablar de estos tiempos de alfonsinismo desaforado y filosofía ramplona, cuando cronistas y editorialistas y hasta bandadas de periodistas deportivos quieren convencer  a los argentinos que un timorato fue el padre de la democracia.

Periodistas y políticos (con sus excepciones), rayaron el disco. Que bueno hubiese sido tener noticias de los Moreau, Carrió, Olivera, Storani, Cobos, en las puertas de Villa Martelli en diciembre de 1988 poniéndole el pecho a las tanquetas y fusiles de Seineldín que amenazaban al doctor de Chascomús. No los vimos. Ni agarrar piedras, ni llenar micros para cruzarlos en las tranqueras militares. Qué bueno si en vez de amanuenses de la UCR en aquellos años nuestra TV, y nuestra radio, y los diarios hubiesen denunciado la falta de política deportiva, el reinado de Grondona, la presencia del almirante Lacoste en las delegaciones argentinas (1986), los muertos en las canchas. Aquello también fue “alfonsinismo” y sin embargo nuestros escribas y comentaristas de la redonda, la ovalada y la amarilla, nada.  Será que a la muerte de De la Rúa les pasará lo mismo.

Qué poco se ocuparon (casi todos) de contar la historia completa de Alfonsín y cómo impidieron que se exhibiesen algunas fotos del señor de bigotes que:   

-Participaba de las reuniones en que la UCR avaló aportar intendentes (310) y embajadores a la dictadura.

- Cenaba con su gran amigo, el general y poderoso ministro del Interior Albano Harguindeguy, compañero de andanzas adolescentes en el Liceo Militar. Siendo presidente, Alfonsín jamás ordenó enjuiciarlo.

- Voceaba su posición en los años del general Viola: “la salida portuguesa”, un gobierno como el de Salazar. Que gobernara un civil, con acuerdo y apoyo de los militares. Con los partidos políticos prohibidos.

- Apoyaba las expresiones de Balbín (1980) cuando dijo en España: "Creo que no hay desaparecidos, creo que están muertos, aunque no he visto el certificado de defunción de ninguno".

- Siendo presidente, su gobierno no concedió una sola audiencia a las Madres de Plaza de Mayo.

- Acordó la continuidad de 400 jueces de la dictadura durante la democracia (los jueces eran designados por el presidente).-

- Ordenó el juicio a las tres primeras Juntas Militares. Pero la cuarta Junta (de Bignone) no fue incluida. Era parte de un acuerdo con el último presidente de la dictadura, hoy procesado en centenares de casos de desapariciones.

- Dictó el decreto 157 de1983 por el cual ordenó “la persecución penal” de militantes montoneros y del PRT incluyendo al ex gobernador de la democracia Ricardo Obregón Cano.

- Ordenó la mayor censura a la TV argentina: que el juicio a las Juntas no fuera televisado por los cuatro canales estatales. Los argentinos jamás vimos las imágenes durante su gobierno.

- Impidió las investigaciones contra Clarín y La Nación por el negociado gestado durante la dictadura que culminó con el asalto a Papel Prensa. Julio Saguier, su primer intendente –se designaba a dedo – formaba parte de la dirección de La Nación.

- Se negó a recibir a Julio Cortazar porque “es zurdo” y apoyaba a los sandinistas en Nicaragua. El gobierno argentino no envió representante a los funerales del escritor. 

- El 30 de mayo de 1989 (hiperinflación y saqueos en los barrios más pobres) ordenó el estado de sitio; se arrestaron cientos de personas sin orden judicial. Los listados, los supervisaban en la Rosada de Alfonsín.

Y en el campo deportivo, hizo lo posible para destituir al “comandante” Bilardo, meses antes del Mundial de México, porque el juego de la Selección no convencía a nadie.

Eso sí, tuvo un gesto. Cuando el seleccionado campeón (con Maradona) regresó con la Copa del Mundo, recibió a los jugadores en la Rosada, los palmeó y les ofreció el balcón para que saludaran frente a una Plaza de Mayo colmada. Pero Alfonsín no salió al balcón. Tuvo la humildad de no creerse uno más del plantel (Cuatro años después Menem haría todo lo contrario y posaría para la foto junto al Diego)

Pobre Alfonsín. Recitaba el preámbulo.

Nunca el texto de la Constitución. Se hubiese encontrado, entre otros, con el 14 bis.  

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