EL PAPEL DE LOS PERIODISTAS DEPORTIVOS
Los chupacocos

Alfio "Coco" BasilePor: Pablo Llonto. Camilo Taufic, un periodista y teórico chileno de la Comunicación que trabajó para el gobierno de Salvador Allende, pasó buena parte de su vida tratando de convencer a los estudiantes de periodismo sobre un mito: la inocencia de la información.

Muchos colegas creen en la inocencia del periodismo deportivo e insisten en su apoliticismo. Nada más falso. Hablar media hora de la selección de Egipto, informar sobre torneos de tenis en Indian Wells, preguntarle estupideces a Coco Basile o gastar páginas en la lesión de Riquelme ¿son noticias que le dan la razón a Taufic?

¿Para qué estamos?

Poco más de una semana ha pasado desde que asesinaron al joven Emanuel. El hincha de Vélez, a quien todo un estadio vestido de negro recordó el domingo, no debía ser un muerto más. Eso pensábamos.

Pero Aníbal Fernández, empeñado en creerse experto en cualquier cosa, y centenares de polimórficos redactores, nos dieron una sensacional lección sobre la nada inocente teoría Taufic. Olvidarnos de Julio Grondona, olvidarnos de la AFA, olvidarnos de Emanuel.

Le podría haber tocado a un jubilado”, dijo el chichonero ministro. En el mismo sentido, la prensa en general no se preguntó: “¿Y dónde está Grondona?” como no se pregunta hoy, 24 de marzo, ¿dónde está la presidenta de la Nación en el día feriado que su gobierno instaló para recordar la fecha más sangrienta de la historia del país? ¿continuará vacacionando en Calafate?

Enterrado Emmanuel, en cuestión de días las páginas deportivas ya tenían agenda: usted puede enterarse en qué hotel se aloja Coco Basile en España, a qué hora se embarcará rumbo a Egipto, la cena que le servirán en el restaurante De María (chiveado hasta el cansancio en los medios del monopolio) de Madrid y a nadie se le ocurrirá pedirle una reflexión al entrenador de la Selección sobre las cuestiones importantes del deporte. En el ambiente los llaman “los chupacocos”.

Así, despacito, e inocentemente, los periodistas deportivos dictaminan “qué cosas son necesarias para la supervivencia y la búsqueda de felicidad de las masas”.

Aunque publique el relato de crímenes sensacionales o aquel de las grandes competencias deportivas para atraer lectores, la atadura básica del periodismo es con la actividad política…y también con los negocios, como anunciante o ideólogo”. Concientemente o inconcientemente, dijo Taufic, los periodistas deportivos servimos para distraer la cabeza de la gente. Por eso a veces, los dueños de los medios, nos cuidan como a sus ojos.

Prepárese para que le llenen la cabeza sobre el amistoso menos importante que ha jugado la selección en los últimos años: Egipto, próximo miércoles a las 16, por 700.000 dólares y para cumplir con un contrato del que sacan jugo unos pocos dirigentes viajeros, la televisión y veinte jugadores que irán del hotel al avión y del avión a la cancha por un puñado de euros.

No, no, Taufic se equivoca. La información…es inocente.

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