 Por: Juan Terranova. 58. Para empezar digamos una cosa. Francis Fukuyama me parece un arribista ridículo y no tiene ningún crédito como escritor o politólogo, aunque sí algunos, muy precisos, como publicista y militante. En cambio, Aira es un narrador atractivo y complejo, cuya lectura genera contradicciones y desafíos. Como punto de partida, entonces, los veo en lugares diferentes de la biblioteca contemporánea, incluso lugares opuestos. Fukuyama asesora a los gobiernos del Imperio, Aira imagina imperios y problemas ridículos para esos Imperios. De hecho, Fukuyama podría ser, sin problemas, empezando por su nombre, un personaje de Aira. Pero Aira jamás podría ser objeto de estudio de Fukuyama.
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