¿DÓNDE ESTÁ? ¿CUÁL ES SU FORMA? |
| Seis puntos sobre literatura y política |
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2. ¿Dónde está hoy la narrativa política contemporánea? ¿Cuál es su forma? Quizás deberíamos correr los libros de periodismo de investigación, la ficción política más acabada de los últimos veinte años. Es injusto hacerlo, lo sé. Esos títulos tan disimiles como Galimberti, Los dueños de la Argentina o Robo para la corona, por poner tres ejemplos muy diferentes arman el corpus de literatura política de hoy, pero están lejos de agotar el problema o de encarnar la totalidad del espectro de lo que entendemos por “literatura política”.
3. En la poesía de los 90, y también en la del impass al Bicentenario, hay política. Pero como objeto de análisis y exaltación, nunca como praxis o deseo. ¿Cuál es la poesía peronista de hoy? La Escolástica Peronista Ilustrada de Carlos Godoy es un intento válido. ¿Y qué más? Parecería que la poesía que celebra a la izquierda se acabó. Quizás la mató el miserabilismo. O el conforto de la derecha liberal. No lo sé.
4. Mis anotaciones me resultan al mismo tiempo remanidas y anacrónicas pero necesarias. Es como pensar sobre un trapo de piso sucio, usado mil veces, pero que todavía tiene que seguir pasando para intentar dar lustre aunque lo que genere sea opacidad.
5. Entro en la web y leo una entrevista a Fabián Casas. Está fechada el 29 de octubre de este año y me hace acordar a otra entrevista que salió en El Interpretador, en abril del 2005. Las preguntas de ambas entrevistas son bastante standard y las respuestas de Casas van de lo ingenioso y lo rústico a lo suave y lo directo. Hay una respuesta de la entrevista reciente que me hace dudar.
– ¿Que opinás de la relación entre arte y política?
– Un poema es político aunque trate de una manzana.
Me hace dudar, digo, me genera preguntas. ¿De qué manzana habla Casas? Si habla de una manzana genérica y universal, una manzana que puede ser todas las manzanas, un manzana que se come y pasa por la historia como por el tracto digestivo, entiendo que lo político estaría en el poema, y no en la manzana. Y en ese caso podría tratarse también de una pera, una banana, o incluso otros objetos inanimados como una cuchara, un sifón o un dirigible. (Si se trata de la manzana de Guillermo Tell o la manzana de Burroughs, o incluso la manzana de Newton, la cosa cambia, pero me parece que eso es sobreinterpretar.) Entonces, si se trata del poema en sí y no de la manzana, estoy en desacuerdo. La poesía no es necesariamente política por ser poesía. Si esto fuera así, el noventa por ciento de la poesía contemporánea sería de derecha.
6. Y una cosa más. Aunque la última pregunta varía en ambas entrevistas, la respuesta es la misma. Cuando se le pregunta por la función de la literatura y la función social del escritor, Casas responde: “Hacer que el lenguaje brille.” En esto también tengo dudas. Pero dudas diferentes. Las cosas, y sobre todo el lenguaje, pueden brillar como la luz mortecina de un bar, como la lámpara alógena que se usa para cazar liebres o como el reflejo del sol en el mango de una bicicleta.
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Por: Juan Terranova. 1. Hace un tiempo me invitaron a una charla de “jóvenes escritores” en La Plata. La charla la organizaba el colectivo editorial Mil Botellas y se hacía en el Centro Cultura Malvinas Argentinas. Era invierno y yo estaba acatarrado así que salí a buscar un kiosco donde comprar algo para tomar y me encontré con un local del PI. Estaba a oscuras y cerrado pero el logo del partido aparecía iluminado por la luz de mercurio de la calle. La charla estuvo muy bien, hablamos de literatura, de autores, de los tiempos generacionales, de las preferencias personales de cada uno. Y después se sirvió un vino y abajo se siguió hablando. Pero yo sentía que había algo que giraba en falso y no me podía sacar de la cabeza la fachada, muy vieja y anacrónica, del local del PI. 
