SOBRE TÍTULOS Y EDITORES
Según Viva, Iñaki se lo pasa levantando mujeres

Iñaki UrlezagaPor: Osvaldo Bazán. Pecado habitual, está bien, es cierto. Todos en alguna oportunidad vimos cómo nuestros editores, a veces con nuestro consentimiento o generalmente sin él, estiraban un título para hacerlo más atractivo. Y todos supimos alguna vez que todo estiramiento tiene un límite, que debería ser el de la verdad. Vos podés rociar con agua fresca las manzanas para que se vean más apetitosas. Ahora, aceitarlas ya es otra cosa.

Eso es lo que hicieron el domingo en la Revista Viva del Clarín, en la habitualmente picarona sección “Bajo Fuego” en donde se pretende hacer preguntas “picantes” a una personalidad que nunca es de primerísima línea.

Si hay un tema que ya no puede ser considerado “picante” es la supuesta homosexualidad de los bailarines de ballet. Ya está todo dicho, ya no causa gracia, ya está, ya fue.

Por eso en la entrevista de Leonardo Torresi a Iñaki Urlezaga el tema no se toca y está bien. Sí se habla de si va a vivir a Holanda, si conoce a Máxima, si Máxima lo conoce a él. Temas que evidentemente al editor le parecieron poco interesantes para titular la nota.

La última pregunta, casi una aseveración lógica de Torresi es “¿Los bailarines terminan hechos bolsa, no?”. A lo que el bueno de Iñaki contesta: “Sí, como los atletas. Lo sentimos en las rodillas y la espalda, en el caso de los hombres. Vivimos levantando mujeres”.

Si sos editor y de título de la entrevista al bailarín de ballet le ponés el textual: “Nosotros vivimos levantando mujeres” ¿te ganás el premio al chiste chusco del mes?

¿Terminás de laburar y decís: “¡Mirá, mirá qué bueno!”?

¿O pasás a editar otras cuatrocientas páginas como si nada?

No creo que después tengamos derecho a enojarnos los periodistas si los entrevistados dicen “Me sacan de contexto”.

A Iñaki lo sacan de contexto y a uno le sacan las ganas de comprar el Clarín del domingo porque siente que le toman el pelo. En fin, me pongo viejo y me pongo hinchapelotas, pero el título “Nosotros vivimos levantando mujeres” es una falta de respeto para el bailarín y para nosotros que estamos leyendo un domingo tranquilo a la mañana y viene un editor y ¿qué derecho tiene a hacerse el vivo con mi tiempo? 

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