Política

CAPITANICH Y KICILLOF

Por Luis Majul (Columna publicada en Diario La Nación) Impericia. Prepotencia. Improvisación. Negación de la realidad. Búsqueda de fantasmagóricas conspiraciones. Maniobras dialécticas para no asumir los errores que saltan a la vista. Todo eso es lo que muestran el ministro de Economía, Axel Kicillof, y el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, en pleno desarrollo de una carrera contra la presente crisis económica que podría terminar mal. Muy mal. Como terminó, por ejemplo, su mandato, antes de tiempo, Raúl Alfonsín, en 1989. O como terminó, incluso, Fernando de la Rúa, en diciembre de 2001. Es verdad. Se trata de situaciones distintas. Pero los tiempos parecen acelerarse de manera muy peligrosa, igual que en los casos anteriores. Y los instrumentos adecuados para salir del embrollo empiezan a resultar inservibles. Porque cambian de una semana a la otra. De un día al siguiente. Y a veces, con diferencia de horas. Incluso se anuncian y se ejecutan medidas contradictorias, como la baja de la quita al dólar turista que al final no se ejecutó.

Cristina el 10 de diciembre de 2013

Por Luis Majul (Columna publicada en Diario La Nación) Este es el peor fin de año de la última década. Y no sólo para el Gobierno, sino para la mayoría de los argentinos. Casi todas las consultoras que miden expectativas sociales y preferencias electorales lo confirman. Una de ellas, que trabaja para dirigentes políticos de distintos partidos y, en especial, para uno de los aspirantes a candidato presidencial con más chances para 2015, terminó de procesar los datos de diciembre. Son espantosos.

Cristina diciembre 2013

Por Luis Majul. El gran objetivo político de la Presidenta es pasar la Nochebuena sin saqueos, sin muertos, con la menor cantidad de cortes de energía posibles y en paz. Ella y, en especial, su hijo Máximo Kirchner, creen que después de mañana a la noche la Argentina será otra. Entre sus íntimos y sus incondicionales, la jefa de Estado y su hijo en operaciones sostienen que hubo, en las últimas semanas, un intento de golpe de Estado no tradicional, impulsado por delincuentes disfrazados de policías. Además, ambos, junto con el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini, explican que el ascenso de César Milani es una decisión política que tiene, como principal objetivo, que el Ejército y las demás Fuerzas Armadas respondan al gobierno constitucional, en caso de que sea necesario.

capitanich

Por Luis Majul (Columna publicada en Diario La Nación) Si no existieran ni los medios ni los periodistas críticos, millones de argentinos terminarían convencidos de que los cortes de luz se producen porque la economía anda cada vez mejor y de que la culpa de los saqueos y las 12 muertes la tiene un pequeño grupo de agentes de seguridad que buscan terminar con el gobierno de Cristina Fernández.

Cristina 12 2013

Por Luis Majul. Las últimas decisiones del gobierno nacional se están llevando puesto casi todo. Desde el mito de que el peronismo es el único que puede garantizar la gobernabilidad y el control de la calle hasta la imagen de un artista incombustible como León Gieco, quien quedó atrapado en las propias letras de sus canciones, en el medio de un festejo inexplicable, declamando que la muerte no le sea indiferente, mientras continuaban los saqueos que ya habían producido 10 decesos. Los últimos días de furia han arrasado con casi todo. Desde la idea de que estamos en presencia de un gobierno nacional y popular acechado por las corporaciones hasta el presupuesto de que la única dirigente preparada para solucionar los problemas de la Argentina, incluso los que Ella misma provocó, con sus medidas, es la Presidenta. Las últimas encuestas revelan un malhumor solo comparable al pico del conflicto con el campo o el deseo de que se vayan todos, en diciembre de 2001. Cristina se está acercando al pico de su imagen negativa y la mayoría de los consultados responsabiliza a su gobierno por el conflicto que se inició en Córdoba e involucró a todas las provincias del país.

vidrios rotos en saqueos

Por Luis Majul (Columna publicada en Diario La Nación) Rebobinemos, antes de que sea tarde, la cinta de la película de terror de los saqueos que se iniciaron la semana pasada. Detengámonos en la noche del martes de pánico, en la provincia de Córdoba. ¿Qué pasó entre el instante en que el gobernador José Manuel de la Sota, desbordado por la situación, pidió al gobierno nacional la Gendarmería y la escena en que centenares de cordobeses salieron a las calles para saquear a comerciantes, robar a sus vecinos y aprovecharse de la zona liberada que decretaron los jefes policiales que reclamaban mejores salarios? Pasó que el secretario de Seguridad, Sergio Berni, habló con el jefe de Gabinete y le aconsejó acudir en auxilio de los cordobeses de inmediato. Pasó también que Jorge Capitanich llamó a la Presidenta y le sugirió lo mismo. Y pasó, al final, algo que debería interpretarse como el verdadero desencadenante de esta mezcla explosiva de rebeldía policial, violencia, quiebre del contrato social y desquicio inflacionario: Cristina Fernández de Kirchner dio la orden de no hacerlo. Es decir: de no enviar a los gendarmes, por lo menos de inmediato. De no despacharlos enseguida, para que su adversario político se cocinara en la propia salsa: la de la "soberbia" y el orgullo del "cordobecismo".

ARGENTINA

Por Luis Majul. El lunes pasado, desde este mismo espacio, se planteó la posibilidad de que volvieran los saqueos para antes de las fiestas. Nos equivocamos. Fuimos demasiado optimistas. Los saqueos y actos de vandalismo empezaron 48 horas después de la nota, el martes a la madrugada, cuando la policía de Córdoba decretó zona liberada en toda la provincia, en reclamo de mejoras salariales, y el gobierno nacional tardó demasiado en enviar a la Gendarmería, para evitar el caos. Ahora todo parece más claro, pero más grave todavía. Una alta fuente del ministerio de Seguridad de la Nación se lo explicó, de manera sencilla, durante el fin de semana, a la Presidenta y al jefe de gabinete, Jorge Capitanich. “Esto es una especie de golpe de Estado. No un golpe de Estado clásico, o militar. Es un intento de golpe de Estado de las fuerzas de seguridad (policiales) al poder político (los gobernadores). Y lo peor es que los gobernadores están aterrorizados, y cedieron de inmediato ante la extorsión” expuso el alto funcionario.

imagen

Por Luis Majul (Nota publicada en Diario La Nación) Lo que ahora se denomina "la grieta" no es un suceso inevitable o una catástrofe natural. Tampoco empezó con el descubrimiento de América, como sostuvo un reconocido actor de reflexiones profundas. Se podría decir que tiene como antecedente el primer gobierno de Perón, con Raúl Apold como su ejecutor de políticas de comunicación, seductor de artistas adictos y perseguidor de artistas críticos. O también se podría afirmar, así, al voleo, que "la grieta" existió desde siempre y que, en verdad, lo que hicieron Néstor Kirchner y Cristina Fernández fue sólo ponerla de manifiesto. Sobre la superficie. O mejor dicho: transformarla en herramienta política para hacer uso y abuso de su poder.

diciembre

Por Luis Majul. En el gobierno nacional, pero también en casi todas las gobernaciones y algunas intendencias del conurbano de la provincia de Buenos Aires, en particular, están preocupados por lo que pasó en el sur de Rosario, la semana pasada ¿Fueron los narcos, fueron activistas políticos, o fueron los propios vecinos los que intentaron saquear supermercados, tal como sucedió el año pasado, cuando se acercaban las fiestas de Navidad y Año Nuevo, primero en Bariloche y después en el norte da la Provincia de Buenos Aires?

cristina capitanich kicillof

Por Luis Majul (Columna publicada en Diario La Nación) El fuerte volantazo que pegó la presidenta Cristina Fernández tiene razones políticas, pero también personales. Los 47 días de convalecencia la alejaron del ojo de la tormenta y le dieron otra perspectiva. No es que transformó su personalidad de la noche a la mañana. Pero se tomó su tiempo para analizar qué estaba pasando con ella misma y con su manera de gobernar el país. El pasaje del luto absoluto al blanco que presentó el martes pasado tanto puede ser considerado un gesto marketinero como un cambio profundo en su estado de ánimo. En un encuentro político que ella transformó en íntimo, hace varios meses ya, Cristina Fernández le dijo a un joven dirigente de Pro que no se vestía todo el tiempo de negro por respeto al luto, sino porque era el color que más le gustaba a Néstor. Es probable, también, de acuerdo con lo que refieren profesionales que acompañaron su reposo, que ella haya terminado de elaborar el duelo por la muerte del ex presidente y haya empezado a aceptar la idea de que su vida real y su vida política pueden y deben continuar. Y que no es necesaria una guerra a matar o morir para que esto suceda.