ACERCA DEL ACTO DE PLAZA DE MAYO
Los diez “mandamientos” de Cristina

Cristina Fernández de Kirchner en el acto de Plaza de MayoPor: Luis Majul. Estas son las diez afirmaciones que la Presidente presentó ayer al país como si fueran verdades absolutas y su correspondiente comparación con la realidad más evidente.


1 - “Nunca vi tantas ofensas e insultos contra un Gobierno elegido por la voluntad popular”

Esta afirmación resulta exagerada. Desde Raúl Alfonsín hasta ahora, fueron muchas las durísimas críticas y las “ofensas” e “insultos” que recibieron todos los presidentes ungidos en elecciones libres. En el caso de Cristina, sólo la pretensión de Alfredo De Angelis en ponerse de igual a igual y algún exabrupto de seudopolíticos marginales como Cecilia Pando, deben ser computadas en la categoría de ofensa a la investidura o insulto.

2 - La idea que señala que cometió dos pecados de los que se siente orgullosa: ser votada por la mayoría del pueblo y ser mujer, la primera en haber sido elegida a través del sufragio universal.

Esa frase se puede ubicar en el registro de la victimización y la dramatización. El análisis político correcto es que su Gobierno no es visto como algo nuevo, sino como la continuidad del que encabezó su marido, Néstor Kirchner.

3 - La comparación del lockout patronal que hicieron las entidades del campo un mes antes del golpe militar que derivó en la dictadura más sangrienta, cruel y corrupta de la historia argentina con esta medida de fuerza.

Nadie con honestidad intelectual podría asegurar que el paro y los cortes de rutas persiguen la desestabilización o representan un apoyo político para voltear a este Gobierno e instalar otro, no democrático. Está claro que se trata de una reivindicación económica vinculada a las retenciones.

4 - La comparación de los tanques militares del golpe con los generales multimediáticos que desinforman es otra media verdad.

Es sabido que este Gobierno presiona y negocia con Clarín, simpatiza con C5N y Radio 10 y repudia con distintos matices a La Nación, Perfil y Crítica de La Argentina, por presentar un panorama ligero. Pero la verdad es que en este contexto, la mayoría de los medios están siendo casi tan cuestionados como los dirigentes políticos, y no tienen fuerza para voltear hoy a un gobierno con el poder tan concentrado y tan rígido como el de Cristina.

5 - La crítica a la caricatura de Sábat es, por lo menos, desmesurada.

¿Cómo se debería interpretar ese dibujo? Creo que Menchi sugiere que Cristina no tiene su propia voz, sino la voz de Néstor Kirchner. Y parece estar lejos del mensaje cuasimafioso que quiso vislumbrar Cristina. Por lo demás, este Gobierno suele tratar al Grupo Clarín en general y al matutino en particular, mejor que a los demás: la “primicia” del pacto entre Kirchner y Roberto Lavagna es una de las últimas evidencias.

6 - “Los dirigentes que hoy hacen el paro se enorgullecen de desabastecer al pueblo”.

Fue un mensaje directo para el Presidente de La Federación Agraria Argentina,  Eduardo Buzzi, quien el lunes se había vanagloriado del poder del campo cuando está unido. Es cierto que la referencia de Buzzi no fue feliz, pero tampoco tuvo el sentido que le quiso dar la Presidenta.

7 - El anuncio del Gran Acuerdo del Bicentenario.

La Jefa de Estado no aclaró en que consistirá, pero los antecedentes del kirchnerismo no permiten abrigar perspectivas muy alentadoras. A primera vista se parece a la convocatoria de Alfonsín: El Tercer Movimiento Histórico para los próximos Cien Años de Democracia.

8 - La comparación que hizo de sí misma con las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo.

Otra imagen demasiado forzada. A Cristina no le desaparecieron a sus hijos, no la persiguió la dictadura militar y no tiene necesidad de dar vuelta todos los jueves alrededor de la Plaza de Mayo para decir lo que piensa.

9 - El renovado pedido de liberar las rutas.

Es correcto. Responde a un reclamo de la mayoría de la sociedad, incluidos muchos de los que simpatizan con la posición del campo. Hizo bien en recordarlo ayer. Y lo hizo como la primera responsable del Estado Argentino.

10 - El recuerdo del récord histórico de crecimiento de la Argentina.

Fue oportuno destacarlo para desmontar la falsa idea de que en cualquier momento se viene todo abajo, como en diciembre de 2001.

Una vez que pase este grave conflicto, debería preguntarse cuán responsable es este Gobierno de generar esa falsa sensación que llenó de angustia a la gente en las últimas dos semanas.

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