Crónicas + Desinformadas

En medio de la fanfarria militar por los actos del Bicentenario, y en el aluvión de tanta doble escarapela patriótica en la semana del 9 de julio, ningún medio recordó que, justamente en esta fecha moría, cinco años atrás el gran Facundo Cabral. Una pena: porque nadie como Cabral nos enseñó a independizarnos de este mundo donde no suelen darse muchas “rotas cadenas” ni hay trono para la “noble igualdad”.

Entre músicos, la posición del disc jockey nunca estuvo muy bien vista que digamos. Mezcla difusa de programador de radio y músico frustrado, el DJ jamás gozó de calidad de músico entre sus pares. Pero por obra y gracia de la misericordia divina, siempre acostumbraron llevarse a las mejores chicas.

En las universidades de periodismo, queda viejo hablar de nuevo periodismo. Los popes de ese movimiento que conjugó ficción y medios, están enterrados o llevan bastón y transitan su vida más cerca del arpa que de la guitarra. Pero, hay un nuevísimo periodismo que deja todo este boom atrás. Y el hombre que más hizo por él y lo volvió a convertir en género fresco y novedoso, fue el gran David Foster Wallace, quien se quitó la vida en el 2008 y acaba de inspirar una peli y un sinfín de tributos menos sinceros que oportunistas.

Si hubieses conocido en persona al monje Ryokan (1758-1831), jamás pensarías que era uno de los calígrafos más célebres de Oriente, cuyos originales hoy se venden en millones de dólares. Sus letras tenían tanta fuerza vital y, a la vez, tanta belleza –un mar a veces embravecido, a veces calmo-, que hasta el emperador soñaba con adornar con ellas su palacio.

Semanas atrás, una reunión cumbre entre el partido de ultraderecha alemán y el líder de la comunidad islámica del país, terminó en pateada de tablero. A la hora de iniciado el encuentro, la derecha liderada por Frauke Petry, exigió al líder religioso que se retracten de una declaración por haberlos asociado a Hitler. Mientras el titular del consejo islámico, Aiman Mazyek, exigió al movimiento de Petry que se retracten por haber dicho que los musulmanes no formaban parte de Alemania. Ni uno ni otro, claro, lo hicieron. Y la situación llevó a Alemania a un duelo que va de mal en peor.

prince

Hace tiempo que quiero escribir sobre Prince. Pero luego llegó su muerte repentina. Y luego pasó un tiempo de su muerte repentina. Así que ya no quedan más excusas periodísticas para hablar de Prince excepto por el hecho de que uno simplemente quiera hablar de Prince y escriba una columna llamada Crónicas desinformadas, donde pueda permitirse esta falta absoluta de actualidad en sus textos.

Por Cicco. No hay terreno más proclive para la proliferación de vivos que el arte moderno. Es, literalmente, tierra de nadie. Un baldío sin medidas y sin forma. Sin criterio y sin agrimensor que delimite dónde empieza y donde termina. Es, en fin, caldo de cultivo del chanterío Premium. Y su pico febril se da cada año, como ahora, con esa cumbre llamda ArteBa.

Por Cicco. Una vez el gran Alejandro Dolina se preguntó: Y toda esas bolitas que jugábamos de chicos, todas esas generaciones y generaciones de niños que coleccionaban bolitas, ¿dónde han ido a parar? (Mil disculpas: Puse la declaración sin comillas porque no me la acuerdo bien). Cuánta razón tenía Alejandro. Y todo el escándalo nacional de la única fábrica de bolitas con un pie en el abismo por el tarifazo de gas, puso el asunto de este juego nuevamente sobre el tapete. Así que vamos a tratar del tema, con la profundidad, la lucidez y la chispa que nos caracteriza, antes de que la bolita cumpla su destino histórico y vuelva a perderse para siempre, vaya a saberse dónde.

autos y trapitos

Por Cicco. Es la pregunta del momento. Un debate social. Legislativo. Judicial. Correccional. Confesional. En fin, un debate urgente que tiene a los conductores preocupadísimos y cansados de desembolsar cifras siderales en pos de que el hombre que dice ofrecerse a cuidar su auto no se transforme en el hombre que se ofrece, también, a destruirlo si no accede al pedido.

imagen tema buda

Por Cicco. Pobre hombre, siempre cada dos por tres llega un gurú de la espiritualidad edulcorada y dice que se basa en las enseñanzas de Buda. ¿No será demasiado che?