
Podrá intuir que, por la caída dramática en el rendimiento de los estudiantes, o por la falta de creatividad de Hollywood o la escasez de genialidad aquí allá y en todas partes, algo anda mal con la humanidad. Y, sinceramente, si piensa así no estará equivocado.
Un estudio científico acaba de avalar que esa intuición tiene su correlato tremebundo en el arte. En especial, en las canciones. El estudio cargó en una base de datos más de 20 mil canciones que en un momento treparon a la famosa lista de las 100 mejores de la revista Billboard. Y establecieron un período comparativo de 50 años –entre 1973 a 2023). Pusieron todo en una computadora, compararon, trazaron gráficos, estudiaron repeticiones de palabras y uf.
La conclusión fue demoledora: a medida que el tiempo pasaba, las letras fueron declinando en su mensaje peace and love, y sobre todo fueron perdiendo verde esperanza. Se oscurecieron junto con el paso de los años como hundidos en una larga noche empetrolada. El estrés y todo aquello que lo vincula pasaron a reemplazar al amor romántico y el optimismo. Y por último, las letras, con la caída espeluznante del vocabulario, se hicieron más repetitivas. Y, por ende, más previsibles.
Los expertos indican que esto se debe a que, quienes escuchan, ya no ponen discos enteros ni buscan grandes conceptos detrás de un tema. Y lo que quieren es sentir la familiaridad de la canción pegadiza, y no arriesgar a someter a sus pobres oídos a la complejidad de una canción sin estribillo –Dios no lo permita-.
Canciones cortas –si tiene más de tres minutos es un montón-, los solos de guitarra que tanto emocionaban a las generaciones rockeras, afuera. Y ya no hay lugar para las metáforas ni juegos de palabras. Ahora se canta como quien se calienta un bife en el microondas: se presionan unas teclas y no se espera demasiado.
Uno se pregunta, claro, si este empobrecimiento se traslada a otras áreas de la cultura: el cine, la pintura, el diseño. Y de ese modo, encender las alarmas globales y entender que esto realmente es una pandemia de degradación generalizada. Y, desde luego, la respuesta es también una pregunta: ¿a ustedes le queda alguna duda al respecto?
Imagen creada con IA Grok


