La Política

(Columna presentada en CNN Radio y publicada en Infobae) En política, y en la mayoría de los casos, las maniobras de laboratorio siempre salen mal, porque suelen prescindir del insumo más importante: la voluntad o el deseo de la mayoría de la gente. El lanzamiento de la fórmula Alberto Fernández presidente Cristina vice podría ser considerada una jugada brillante, si solo se analiza desde "la oferta" y con mucho optimismo. Es decir: si se descuenta que la figura de Alberto sumaría, porque rompería el techo del hartazgo o el rechazo contra Cristina, porque sería entendida como un aprendizaje democrático del cristinismo, con su sesgo autoritario y su perfume de superioridad moral y porque absorbería a la mayoría de las figuras del peronismo, incluidos los adscriptos a Alternativa Federal.

(Columna presentada en CNN Radio y publicada en Infobae) El gobernador reelecto de Córdoba, Juan Schiaretti, se ha transformado, aunque sea por unos días, en el jefe virtual del peronismo, y al mismo tiempo, en el gran elector nacional. De lo que diga y haga en las próximas horas podrá depender, eventualmente, la suerte del presidente Mauricio Macri, de la ex presidente Cristina Kirchner, de Sergio Massa, de Juan Manuel Urtubey, y de todos los que van colgados detrás de una candidatura o de otra.

(Columna presentada en CNN Radio y publicada en Infobae) La idea original y el objetivo secreto de la convocatoria del Gobierno a discutir sus diez puntos básicos para salir de la crisis bien podrían ser adjudicados, una vez más, a la trilogía compuesta por Mauricio Macri, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el consultor experto en ganar elecciones, Jaime Durán Barba. Apremiado por el acelerado desgaste que tiene la figura del Presidente, el Poder Ejecutivo acaba de incorporar al escenario preelectoral, en condiciones de ser evaluados y criticados y, si fuera necesario, desollados, a todos los líderes de la oposición. Es decir: a quienes hasta ahora se sentían muy cómodos solo destacando la ineptitud del Gobierno y ofreciendo recetas lindas de escuchar pero difíciles de realizar con éxito.

(Columna publicada en Diario La Nación) Cristina Fernández pisó el palito. Cayó en su propia trampa. Sucumbió al más dañino de los siete pecados capitales: el de la vanidad. Entonces aceptó "escribir" un libro. Su libro. Quizá lo hizo porque le pareció tentador y hasta muy inteligente que su palabra, tan sobrevalorada por ella misma, apareciera, no ya en las noticias, sino en "letras de molde" e insertas en un texto que se pueda guardar en las bibliotecas. Tal vez la terminó de convencer su exjefe de Gabinete, Alberto Fernández. E incluso, además, el mismo Fernández le pudo haber recomendado a María Seoane para que fuera su ghost writer, ya que él mismo recurrió a la periodista en alguna oportunidad.

(Columna presentada en CNN Radio y publicada en Infobae) Mauricio Macri, el ministro Nicolás Dujovne y el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, lo consiguieron, después de mucha insistencia. Los tres, cada uno en su nivel de interlocución, lograron vencer la última reticencia del directorio del Fondo Monetario Internacional a que se usaran las reservas para controlar el precio del dólar. Fue una llamada "política" al más alto nivel del jefe de Estado lo que habría terminado de trabar la gestión.

Pocas veces he recibido tanto llamados de colegas y de ciudadanos de a pie para felicitarme por la nota que hicimos con el excontador arrepentido de la familia Kirchner, Víctor Manzanares. Lo dije y lo repito: el primer mérito es de nuestro compañero, Hugo Macchiavelli, quien generó, después de esfuerzo, las condiciones de mínima confianza para concretar el encuentro. Pero quiero agradecer y destacar el reconocimiento en éste momento tan especial: cuando tantos oportunistas que antes se subían, por conveniencia, a denunciar los más resonantes casos de corrupción, ahora se bajan de “la calesita” porque ya no lo consideran adecuado ni conveniente. O porque parece que ya no aporta tanto rating ni tantos votos.

(Columna presentada en CNN Radio y publicada en Infobae) Los que analizan las encuestas más serias ya no tienen dudas: la división de las preferencias electorales en tres tercios aumenta la incertidumbre y afecta al plan económico del Gobierno. De hecho, los consultores financieros internacionales adjudican la persistente alza del riesgo país a la hipotética posibilidad de que termine accediendo de nuevo a la presidencia Cristina Fernández.

(Columna presentada en CNN Radio y publicada en Infobae) El presidente Mauricio Macri sabe que puede perder en las elecciones de octubre, pero todavía confía en que al final va a ganar. La posibilidad cierta de la derrota se la transmitió el mismo Jaime Durán Barba el viernes de la semana pasada, cuando le confirmó que el problema que tiene Cambiemos es "el vínculo de los votantes con los alimentos". Mejor dicho: el enojo y la bronca porque cada vez pueden comprar menos cantidad de comida y siempre de menor calidad.

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial) Hace unos años, un ministro muy importante de los gobiernos de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner me habló del síndrome del muro de la Quinta de Olivos. Me explicó que desde la casa donde vive y trabaja el Presidente, hasta el muro que da a la avenida Libertador, hay por lo menos 400 metros. "Demasiado lejos de la vida real", interpretó. Me sugirió que esa era la metáfora perfecta para comprender por qué a veces los jefes de Estado se encierran en sí mismos, no suelen comprender lo que pasa afuera, terminan aislados, más radicales y menos integradores.

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial) Hace unos días, Jorge Macri le habló a su primo, el Presidente, con parte de su corazón en la mano. Sucedió en la Quinta de Olivos. Fue después de la muerte de Franco Macri y antes de la entrevista que concedió a ‘La Cornisa’. El intendente de Vicente López fue al hueso. Le dijo, palabra más, palabra menos, que Cambiemos es una fuerza rara. Que desde que asumió el poder y ganó las elecciones se achicó, en vez de agrandarse. No solo en cantidad de legisladores ni afiliados. Más bien en términos de acumulación política real.