La Política

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial) A nadie que tenga dos dedos de frente le puede caber ya la más mínima duda:si vuelve Cristina Kirchner tratará de ir portodo. En especial, portodos los sectores de la sociedad a los que no pudo doblegar antes de terminarsu mandato, en diciembre de 2015. Irá, por ejemplo tras los scales, jueces y periodistas que no pudo comprar, ni subordinar, ni disciplinar, ni tener presos.

(Columna presentada en CNN Radio y publicada en Infobae) Los paracientíficos del laboratorio de ideas políticas de Cambiemos están de parabienes: la designación de Miguel Angel Pichetto como compañero de fórmula de Mauricio Macri estaría resultado mejor de lo que imaginaban. Repiten, como un mantra, una palabra. La palabra expectativa. Dicen que con la propuesta anterior, a la alianza que integra el Gobierno le faltaba expectativa de futuro. Y que ahora parece tenerla. Ensayan una analogía un poco tirada de los pelos, pero que se entiende: es como si una pareja que no habría tenido otro futuro que el divorcio, de repente encuentra un motivo para intentarlo una vez más.

(Columna publicada en Diario La Nación) Es difícil creer en Alberto Fernández cuando dice que, en el caso de ganar, no gastará ni un gramo de su energía ni perderá un minuto de su tiempo en perseguir a los opositores. Es casi imposible hacerlo porque, aunque todavía no cantó victoria, ya amenazó a dos jueces y tres camaristas, y les advirtió que deberán revisar las "barrabasadas" que escribieron en sus fallos judiciales. Es difícil convencerse de que sus palabras son sinceras, de que él mismo es un hombre sincero, después de haber calificado al gobierno de Cristina como deplorable, no una, sino varias veces, y luego de haber renunciado, harto de la corrupción imperante en el gabinete del que era jefe, para finalmente terminar abrazado a sus votos, justificando lo injustificable.

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial) Superada la primera impresión que hacía aparecer al anuncio de Cristina Fernández de Kirchner erigiendo a dedo a Alberto Fernández como candidato a presidente y a ella misma como vice, hay que empezar a decirlo con todas las letras: se trata de una fórmula que no se termina de entender.

(Columna presentada en CNN Radio y publicada en Infobae) Ayer, durante la preinauguración de la megaobra denominada Paseo del Bajo, el presidente Mauricio Macri burló a su custodia y se mezcló entre decenas de personas que lo querían saludar. Eran cientos. El Presidente jura que ni uno solo lo insultó. Afirma que ni siquiera le hicieron burla con los 3 dedos que recuerdan la histórica victoria de River contra Boca en Madrid, por la Copa Libertadores. En parte se entiende: era difícil que estuvieran presentes, en semejante acto, muchos de sus detractores.

(Columna presentada en CNN Radio y publicada en Infobae) En política, y en la mayoría de los casos, las maniobras de laboratorio siempre salen mal, porque suelen prescindir del insumo más importante: la voluntad o el deseo de la mayoría de la gente. El lanzamiento de la fórmula Alberto Fernández presidente Cristina vice podría ser considerada una jugada brillante, si solo se analiza desde "la oferta" y con mucho optimismo. Es decir: si se descuenta que la figura de Alberto sumaría, porque rompería el techo del hartazgo o el rechazo contra Cristina, porque sería entendida como un aprendizaje democrático del cristinismo, con su sesgo autoritario y su perfume de superioridad moral y porque absorbería a la mayoría de las figuras del peronismo, incluidos los adscriptos a Alternativa Federal.

(Columna presentada en CNN Radio y publicada en Infobae) El gobernador reelecto de Córdoba, Juan Schiaretti, se ha transformado, aunque sea por unos días, en el jefe virtual del peronismo, y al mismo tiempo, en el gran elector nacional. De lo que diga y haga en las próximas horas podrá depender, eventualmente, la suerte del presidente Mauricio Macri, de la ex presidente Cristina Kirchner, de Sergio Massa, de Juan Manuel Urtubey, y de todos los que van colgados detrás de una candidatura o de otra.

(Columna presentada en CNN Radio y publicada en Infobae) La idea original y el objetivo secreto de la convocatoria del Gobierno a discutir sus diez puntos básicos para salir de la crisis bien podrían ser adjudicados, una vez más, a la trilogía compuesta por Mauricio Macri, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el consultor experto en ganar elecciones, Jaime Durán Barba. Apremiado por el acelerado desgaste que tiene la figura del Presidente, el Poder Ejecutivo acaba de incorporar al escenario preelectoral, en condiciones de ser evaluados y criticados y, si fuera necesario, desollados, a todos los líderes de la oposición. Es decir: a quienes hasta ahora se sentían muy cómodos solo destacando la ineptitud del Gobierno y ofreciendo recetas lindas de escuchar pero difíciles de realizar con éxito.

(Columna publicada en Diario La Nación) Cristina Fernández pisó el palito. Cayó en su propia trampa. Sucumbió al más dañino de los siete pecados capitales: el de la vanidad. Entonces aceptó "escribir" un libro. Su libro. Quizá lo hizo porque le pareció tentador y hasta muy inteligente que su palabra, tan sobrevalorada por ella misma, apareciera, no ya en las noticias, sino en "letras de molde" e insertas en un texto que se pueda guardar en las bibliotecas. Tal vez la terminó de convencer su exjefe de Gabinete, Alberto Fernández. E incluso, además, el mismo Fernández le pudo haber recomendado a María Seoane para que fuera su ghost writer, ya que él mismo recurrió a la periodista en alguna oportunidad.

(Columna presentada en CNN Radio y publicada en Infobae) Mauricio Macri, el ministro Nicolás Dujovne y el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, lo consiguieron, después de mucha insistencia. Los tres, cada uno en su nivel de interlocución, lograron vencer la última reticencia del directorio del Fondo Monetario Internacional a que se usaran las reservas para controlar el precio del dólar. Fue una llamada "política" al más alto nivel del jefe de Estado lo que habría terminado de trabar la gestión.