La Política

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial) Hay una línea invisible que une a Cristina Fernández, Carlos Menem, Hugo Moyano y Daniel Scioli con una buena parte del peronismo, K o no K. Se trata de un pacto no escrito, pero lo suficientemente claro: el límite es la cárcel, como producto de una condena por delitos de corrupción.

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial) El vicepresidente de Independiente Pablo Moyano, y el ex gobernador Daniel Scioli están a punto de recibir los beneficios del sistema de impunidad que les permite a los fiscales y jueces de garantías de la provincia de Buenos Aires proteger a los presuntos delincuentes, por más evidencia que haya para condenarlos y detenerlos.

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial) ¿Se va y rompe con Cambiemos Lilita Carrió? Primero analicemos los hechos. Luego ensayemos una conclusión.

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial) ¿Qué pasará con la economía de aquí a las próximas elecciones presidenciales? Nadie en Argentina podría vaticinarlo con precisión. Y no podría hacerlo, porque ninguno, no importa la corriente de pensamiento o los intereses que representan, pudo pronosticar, en diciembre pasado, que 9 meses después el dólar superaría los $ 40.

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial) Los analistas finos del poder en la Argentina siguen sosteniendo que Mauricio Macri asumió la Presidencia como producto de una serie de factores entre los que la suerte fue determinante.

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial) Tanto el presidente Mauricio Macri como la ex presidenta Cristina Fernández están jugando tiempo de descuento. El jefe de Estado y líder de Cambiemos ya no tiene margen para ser sutil, ni gradualista. Ni siquiera tiene espacio para presentase como un dirigente tan amable, aunque sea para las fotos de los timbreos y los actos oficiales. Si no hace algo con el dólar pronto, para evitar que siga pegando saltitos y desquiciando a los precios, su devaluado capital político se terminará diluyendo, y posiblemente no le alcanzará, si quiera, para ganar en segunda vuelta. La semana que acaba de pasar ha sido muy ilustrativa.

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial) El sube y baja del dólar y los cuadernos de la corrupción K están produciendo en el sistema político argentino un enorme impacto cuyas consecuencias son todavía, difíciles de predecir. Hasta la semana pasada, parecía que la última tormenta iba a poner al gobierno de Macri en una grave crisis institucional, al mismo tiempo que haría crecer las chances de las fuerzas políticas vinculadas a la ex presidenta Cristina Fernández.

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial) El Presidente dice que esta crisis (con una devaluación de casi el 120% desde principio de año, con el dólar casi a $ 40, una tasa de riesgo país de casi 780 puntos, una inflación anual que seguro pasará el 35% pero que, para algunos se podría disparar hasta llegar a una hiperinflacion) era algo que tendría que haber explotado, por lógica, en enero de 2016.

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial) No hay grieta más estúpida ni más falsa que la de Los Cuadernos de Oscar Centeno versus los desastres que provocan la inflación, combinada con la recesión, la devaluación del peso y el aumento de la pobreza. Ni el "queremos flan" de Alfredo Casero ni "más que los cuadernos me preocupa el hambre" de Florencia Peña resultan suficientes para explicar uno de los peores momentos de la Argentina desde 1983 hasta ahora.

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial) En el gobierno están cada vez más preocupados por el impacto judicial, político y social, de la causa denominada los cuadernos de la corrupción. De otra manera no se explica cómo el miércoles pasado, el mismo día en que se frustró la sesión para discutir si se autorizaba o no el allanamiento a los domicilios particulares de Cristina en Recoleta, Río Gallegos y Calafate, se hayan llevado a cabo dos reuniones secretas, relevantes y en domicilios particulares. Dos reuniones que tuvieron lugar en el departamento de Fabián Pepín Rodríguez Simón en uno de los barrios más elegantes de la ciudad. En un momento del día, antes de la sesión, pasó por allí nada más y nada menos que Migue Angel Pichetto, el hombre que tiene la llave de la protección política de Cristina Fernández. Y unas pocas horas después, lo fue a visitar alguien más importante todavía: el propio Mauricio Macri.