RADIO
en vivo

Libros y Lecturas

Domingo. 25 de diciembre. Mi abuelo habría cumplido cien años ayer. Mis dos abuelos eran del 16, hijos de la Primera Guerra. También cumplió cien años el Curso de lingüistica general de Saussure. Un tercer abuelo putativo, el abuelo crítico. La genealogía podría empezar por ahí. Ayer Papa Noel me trajo Billy Bond y la pesada del rock and roll de Ezequiel Ábalos. Empiezo a leerlo hoy mismo. Quizás el siglo XX pensó demasiado en sí mismo y nunca se preparó para el siglo XXI.

Lunes. Mataron al embajador ruso en Turquía. Por la tarde, fui a nadar.

Lunes. La onerosa actividad de leer solo es compatible consigo misma. Nada es compatible con la actividad de leer. No lo es escribir, mirar, escuchar, ni mucho menos trabajar, ni dibujar, ni filmar, ni nadar, o correr, o caminar. Leer es un absoluto. Quizás esperar... En la espera uno lee. Y en la angustia siempre hay espera. Aunque lo contrario puede tener excepciones. No siempre la espera genera angustia, sobre todo si uno aprovecha ese tiempo para leer, por ejemplo, en un viaje en tren o en una sala de espera.

Sábado. Ayer, presentación del libro de Mavrakis, Houellebecq, una experiencia sensible. Vanoli leyó un breve texto muy preciso. Habló de los detractores y la pobreza de sus críticas. Yo dije que el libro de Mavrakis era una traducción al rioplatense de los libros y las teorías de Houellebecq y que por eso mismo, leído desde acá, era mejor que Houellebecq. Garcés citó de memoria pasajes de Las partículas elementales. Antes de eso conté una anécdota de amistad con Mavrakis. Es muy probable que en el futuro me dedique casi exclusivamente a contar anécdotas sobre Mavrakis.

Lunes. Los escritos de Satie me disgutan un poco. Los leo y repaso en la cama. Los recordaba más interesantes. Escribí hace años una breve reseña sobre Cuadernos de un mamífero. Mis lugares de lectura son tres. La cama, la computadora o el transporte público.

Sábado. Ya hace veinticuatro horas, quizás un poco más que no tengo fiebre. Me sigue doliendo la cabeza y sigo con mocos, pero al menos duermo bien. A la enfermedad propiamente dicha, llena de dolor y fragilidad, la sigue un estado de indeterminación, de convalecencia, podríamos decir, donde la mente vuelve a funcionar bastante bien -es una gran mejoría no sentir que el cerebro se fríe en una sartén-, pero el cuerpo todavía está lento. Antes me recuperaba de un gripe después de la segunda toma del antibiótico. ¿Qué es esto? ¿Una cepa bacteriana nueva? No, simplemente estoy más viejo. Y este diario, al que me aferré tantas veces intentando ordenar mi curiosidad y mi forma de acercarme a los libros y otras lecturas, ahora tuvo su parada en la distorsión de una infección en la garganta. Cursilería, compasión y piedad del enfermo aplicada a sí mismo.

Lunes. Un día ya de verano, lo cual me predispone bien. Compré libros, muchos. Paso un detalle: Ameghino. Ensayo sobre su vida y su obra de un tal Tasca Giordano Bruno. (¡Qué nombre!), A través de la Patagonia de Henry De La Vaulx, El problema de las generaciones literarias de Cambours Ocampo, Extractos de un diario (1908-1928) de Charles Du Bos, Los Maestros Cantores, poesía alemana medieval, bilingüe, Poderío de la novela de Eduardo Mallea. Hojeé el de Cambours Ocampo y tiene un comienzo prometedor: “Nada más esquemático que este libro -esquema de esquemas-; nada más peligroso que tratar de ubicar a escritores argentinos contemporáneos, y en muchos casos, a futuros escritores. Sabemos de memoria los riesgos que tiene esta nueva manera de ver e interpretar la historia literaria. Los argentinos estamos acostumbrados a escribir sobre las tumbas; a esperar que la muerte entregue sus fichas amarillas como una contraseña de la impunidad crítica; a no plantear el aquí y el ahora, a olvidarnos del presente y del futuro, por comodidad y cobardía.”

Lunes. Ayer llegué a San Pedro. Mi idea es leer y descansar. Ahora duermo sobre el agua, escucho la música dulce de los pantanos, melodía de la descomposición vegetal, de los reflejos nocturnos. El agua plácida de los pantanos. ¿Nunca fluye? Fluir, fluir, queremos que todo fluya siempre, que nada se quede. Pero los pantanos se resisten, prefieren la mugre, el silencio. Contra el sonido del mar, ¿la picaresca tibia de los pantanos? El pantano está en los libros subrayados, en las notas al margen, en la medianoche, en los hombres afables o taimados del litoral. El pantano es el laberinto perfecto. Más que el desierto de Borges, porque en el pantano el turista se hunde y en él, el príncipe mosquito recuerda resignado la prehistoria de los hombres cuando picaba los amargos tejidos de dinosaurios de pieles aceitadas. Leer también desde el pantano, entonces.

Domingo. Vivimos en una época de buenas intenciones con cero resultados, pero las buenas intenciones están. Me dicen que tengo pasta de suicida porque me puse a regar las plantas durante un asado en casa ajena.

Lunes. Leo cosas sobre las que no puedo escribir.

COLUMNISTAS

Opina Deporte

El periodismo deportivo de duelo

Por: Pablo Llonto

Guillermo Tagliaferri, Walter Raiño, Waldemar Iglesias, Eduardo Menegazzi, Sergio Danishewsky, Natalia Figueroa, Diego Díaz, y podemos escribir casi sesenta nombres más. Usted no los conoce, o poco sabe de ellos...

La Política

Hacer periodismo contra la corriente y los votos

Por: Luis Majul

Pocas veces he recibido tanto llamados de colegas y de ciudadanos de a pie para felicitarme por la nota que hicimos con el excontador arrepentido de la familia Kirchner, Víctor...

Hiper Show

Jorge Suárez: "Tuve la fortuna de hacer grandes obras en 40 años de teatro"

Por: Redacción

El reconocido actor Jorge Suárez, que se ha destacado en innumerables personajes de obras teatrales, y a su vez en recordados roles para tiras de televisión, en la actual temporada...

Actualidad

Dante Sica en La Cornisa

Por: Redacción

La semana pasada se anunciaron una serie de medidas que buscan aliviar la crisis económica, y que intentarán mejorar las posibilidades de compra en general de los sectores más golpeados...

Libros y Lecturas

Un cajón para el Jueves Santo

Por: Juan Terranova

Lunes. Las palabras que más uso: nada, todo, todos, nadie. Las uso mucho. No sé por qué. Nada, todo, todos, nadie. En ese orden podrían componer un mantra moderno.

Crónicas + Desinformadas

Joyas de ayer ofertas de hoy

Por: Cicco

La vida avanza tan rápido que es suficiente con echar una miradita a las liquidaciones para ver que muchos de esos objetos hoy tirados y amontonados a precio de ganga...

Hiper Show

Corrado y Segade sobre la serie "Sherlock" en Bebedores Seriales por Radio Berlí…

Por: Redacción

Todos los miércoles a las 20 horas por Radio Berlín, Gabriel Corrado y Mario Segade hacen el programa Bebedores Seriales, una propuesta radial sobre series de TV y vinos, y...

Actualidad

Basavilbaso sobre los nuevos créditos y descuentos para beneficiarios de ANSES

Por: Redacción

Ayer el Gobierno anunció la puesta en marcha de un paquete de medidas para mejorar la situación de los sectores más golpeados por la inflación y la crisis económica. El...