Libros y Lecturas

1.Borges se lee con Inglaterra. ¿Sería más preciso decir con el Reino Unido, con el idioma inglés, con la tradición sajona? Juan José Saer intentó torcer esa tradición, ya un lugar común, arriesgando un Borges francés. Hay un Borges español, incluso españolizante y castellano, que nos llega de su época como ensayista barroco y poeta ultraísta. Pero ¿qué pasa con Italia? Mi hipótesis, siguiendo esa línea de lectura, es que Borges no quería a los italianos. ¿Qué significa no quería? Leo un rechazo, encuentro, más allá de su humor ácido, una distancia sostenida, tanto en el centro de su obra como en los bordes. Borges ejercita un ligero desprecio, un desagrado, la desconfianza, a veces más marcado, a veces al pasar. ¿Por qué?

Sábado. El año empieza con un titular: “Extreme Psychotic Symptoms Found In Some COVID-19 Patients.” Le cabe el adagio: The plot thickens. El 2020 fue un año de ciencia-ficción, está bien. Tuvo su virus global, su incertidumbre, sus barbijos obligatorios ciber punk y su guerra fría entre las farmaceúticas y los gobiernos. Pero el guionista mundial, que arrancó con todo, se fue quedando. Hoy se rumorea que volveríamos a alguna forma de cuarenta o restricciones. Pero ya no hay tanto miedo al virus. El miedo se parece mucho a un commodity político en nuestras sociedades paranoicas actuales.

Domingo. La última semana del año promete ser inolvidable por muchos motivos. El 2020 molesta al novelista con abundancia de irrealidades y va a mantener ocupada a la industria editorial unos años. Los editores, animales fuertemente impresionables con brillos y oropeles, ¿caerán en el vértigo de la descripción una vez más?

Lunes. Llega la nochebuena. ¿Quién de nosotros escribirá el nuevo cuento de navidad-covid? La felicidad gira sobre esas reescrituras, sobre esas moralejas.

Lunes. La semana pasada se cumplió un aniversario de la llegada del general Leal al Polo Sur. Leo un fragmento de una entrevista: “Para nosotros era el mediodía, pero en el Polo se unen todos los husos horarios, y cualquier hora es válida.” En un momento, durante la cuarentena, también sentí eso. Cualquier hora era válida.

Lunes. Encuentro en la web algunas tapas de The iron dream de Norman Spinard, publicado en 1972. La novela es rara. Mezcla de épica y space opera, por momentos narra una alegoría apenas velada al surgimiento del nazismo, sutileza no tan sutiles que las tapas se encargan de liquidar con Hitlers, esvásticas y máquinas futuristas. El final de The iron man es bastante incómodo. La edición de Minotauro salió en la Argentina en 1979, lo cual hace las cosas todavía más enrevesadas. Como fuere, las tapas son magnéticas. Pongo algunas en Facebook y Lucas Ferraro me cita Peter Kampf lo sabía de Trillo y Mandrafina.

Lunes. Hicimos una videollamada con Robles desde Colegiales y Gogui Marzioni desde México DF. Hablamos de ciencia-ficción, de comida mexicana, de Spinard, de Jack Vance y de Tony Scott. Robles habló del documental The art of killing. Gogui dijo que había estado viendo y estudiando Kramer vs. Kramer. Con eso nos sorprendió. Después nos pasó un link a un póster que se llama The great awakening, donde se ponen juntas y semi articuladas todas las conspiraciones paranoicas del mundo. “Estaba acá a la vuelta de casa pegado en una pared” no dijo. En el medio hay una silueta de la Antártida y los nazis. Me voló la cabeza. “Argentina es el único país mencionado” dijo Gogui.

Viernes. Hoy hace un año se confirmaba el primer caso positivo de covid 19. Se dijo que era un chino que se comió un murciélago fosforescente, pero el murciélago respondía al nombre en clave Thomas Malthus y trabajaba para la CIA. Malthus: «El mal existe en el mundo no para crear desesperación sino actividad. No debemos someternos pacientemente, sino esforzarnos para evitarlo.» La fecha se superpone con la Vuelta de Obligado, sus cadenas de resistencia al invasor y parte en norte un banquero murió en un accidente de helicóptero. Por la tarde escucho Los Saicos.

Lunes. Leo en Crónica: “Un grupo de científicos rusos descongeló dos gusanos prehistóricos, uno de 32.000 años y el otro de 41.700, y ambos se despertaron, para sorpresa de propios y extraños. Según los resultados, luego de finalizar con la etapa de descongelamiento, los dos bichos se movieron y más tarde comieron.”

Lunes. Hoy está de moda la inclusión. Es algo positivo, más allá de los matices. Una especie de vuelta al catolicismo de forma secular. Un largo atajo que nos devuelve a los Mandamientos primero y a los Evangelios después. A veces esos rodeos, donde se pierden y se ganan cosas, son necesarios o por lo menos son, están ahí. Pero no siempre fue así. Hubo épocas recientes en que estuvo de moda la exclusión. Y fueron épocas más oscuras.