Lunes. No hay horizonte. El tema covid no parece poder resolverse. Se habla de cerrar o no cerrar como si eso fuera una solución. Eventualmente se puede y se va a hacer, pero solo como un atenuante, nunca como una solución. El siglo XXI, cada vez más antisocial. Y ahora aboliendo la perspectiva. Lo que llega es una capa más de paranoia a nuestra gruesa existencia.

Más tarde. Nadie quiere ser un mero testigo de la existencia. Tenemos que ser bellos o conscientes. O ambas cosas. Las redes sociales funcionan demandando eso. La exhibición nos arrastra por la lengua o la imagen. Ya no existe la libertad del anonimato.

Martes. Leo el Montaigne de Nicola Panichi, con sus derivas filosóficas que a veces se extravían un poco en la responsabilidad de explicar cosas complejas. Me gusta pero Don Michel no lo hubiera remarcado en su gabinete. Montaigne, en su biblioteca mítica, aislado, leyendo, citando, solo, pensando y hablando consigo mismo.

Más tarde. Montaigne vivió en una época más vertiginosa que la nuestra.

Miércoles. ¿Seis problemas para este milenio? Se potencian entre ellos. El aburrimiento, el narcisismo, el ocio y la desidia, el desprecio por los sacrificios, la fobia. La falta de objetivos comunes y la implantación de problemas irreales… Bueno, son bastante más que seis. El daño ecológico, la pobreza, la distribución de la renta y el capital parecen ya no ser problemas para resolver para la comunidad humana. La agenda cambió. Son demasiado prácticos y cada vez más vivimos recluidos en nuestra mente. El cuerpo parece una molestia cada vez más evidente. Luego, abundan las falsas agendas, los problemas de minorías fantasmales, los reclamos acotados de ultranicho. Hasta que empecemos a viajar por el espacio y a colonizar otros mundos, la cosa va por atender nuestra saturada cabeza. Si la vacuna no te inmuniza ni detiene la propagación de virus ¿cuándo se termina esto? Ese es un problema más grave para el siglo XXI. En teoría, el virus irá volviéndose menos peligroso hasta ser un virus respiratorio más. Las inmunizaciones continuarán como lo hacen con la gripe común. ¿Y si esto no pasa? Buenos Aires va entrando de a poco en la modalidad Norma Desmond donde el pasado está lleno de éxitos y felicidad y el presente es una mezcla de histeria y frustraciones. ¿O seré yo el que comienza a acercarse a la afectada Norma, sola en su mansión del Sunset Boulevard?

Jueves. Hace unos meses murió el poeta Rodolfo Alonso, que escribió estos versos: “Escribo soy escrito/ lenguaje mi país// Me baño en una lengua/ donde se lava el mundo.” Nunca lo había leído y no creo que lo vuelva a leer pero estos versos están muy bien.

Viernes. La conciencia se transformó en una especie de commodity pero si la querés apurar y la transformas en paranoia siempre te quedás afuera. Pero ¿afuera de qué? Afuera de la conciencia para empezar. Pero esa opacidad, después de todo, ¿no genera un goce? La paranoia como la droga dura, el estadio superior, de la droga blanda del narcisismo.