Opina Deporte

“La miseria de TyC, la censura de Clarín”, así ha titulado la revista Cítrica, el único medio de comunicación que denunció el despótico e ilegal accionar de los monopolios, que la semana pasada solicitaron la baja de las transmisiones en streaming de varios partidos del ascenso.

¿Tiene razón Marcelo Tinelli cuando señala que el fútbol argentino es manejado por Boca?

Cerró la histórica revista El Gráfico es una manera “elegante” que ciertos medios eligieron para contar la realidad. Lo cierto es que 23 periodistas deportivos quedaron en la calle por decisión de la empresa Torneos S.A. (la misma de la megacorrupción del FIFAgate), es decir de los socios, amigos y abrazadores seriales del detenido Alejandro Burzaco.

En el patrimonio de unos cuantos periodistas y locutores se encuentra el machismo, el mal hablar, la falta de lectura y, por supuesto, el afán por el plagio descarado.

Cerca de 43 millones de dólares. Esta es la plata que cuatro equipos de los que llaman “grandes” se gastaron en este verano en transferencias de jugadores. Un despropósito para el momento que sufre la Argentina y que el fútbol argentino atraviesa con dolor. Pero como ha sucedido siempre, los dirigentes hacen lo que apetecen con la plata ajena: la plata de los socios. Y los socios – o una buena parte de ellos- seducidos por los manjares de un título, una clasificación, una Copa internacional, un clásico ganado, un triunfo de sábado o domingo, finalmente aprueban el desatino.

Pocos periodistas deportivos se arriesgan a remover el pasado. Una mayoría cree que sólo las efemérides o los repasos verticales – con recitado incluido de tal o cual formación- de un equipo, de un  gol determinado en cierta Copa de Verano  o una anécdota jugosa del siglo XX, alcanza para llamarse “buen conocedor del deporte”.

Confieso que llevará un tiempo. Pero la maldita FOX lo conseguirá.

En este caso, el esfuerzo no valió la pena.

Ni Messi, ni Cristiano Ronaldo, ni Maradona. Ni Roger Federer, ni Sampaoli ni LeBron James. Las mejores palabras del 2017 las formuló Fernando Belasteguín, considerado una estrella del padel mundial.

 

Uno de los años más horribles de los últimos tiempos ha partido. Y para el periodismo deportivo quedó el postrero puñal lanzado desde la Rosada.