Opina Deporte

Esto de escribir antes de que sucedan los acontecimientos, y sin ánimo alguno de acertar o no acertar, es de lo más bello que tiene el periodismo.

La actitud de no visualizar los triunfos del feminismo arrastra de tal manera a los negacionistas (con insoportable mayoría masculina)  que cuando llega el momento de hablar de nuestra profesión se limitan al macho designio de hablar de periodistas hombres, y punto.

¿Una serie es periodismo? De ninguna manera. Por eso los desaforados críticos y comentaristas que andan por ahí reclamando precisiones y verdades en una serie (las mismas precisiones y verdades que ocultan durante sus vidas de escribas) han perdido nuevamente la cabeza.

El solo hecho de ver un documental de investigación deportiva ya es un acontecimiento en la Argentina. Casi, casi…un hecho histórico.

Tres estupideces caracterizan al periodismo en el mundo. La difusión de noticias falsas por imbecilidad de cronistas que no chequean, la difusión de noticias que no le interesan a nadie, la manía de autodenominarse independiente.

Pobre Sebastián Vignolo. A los 46 años, el relator de ESPN aún no sabe de qué se trata la vida de una docente. La vida de un docente.

Dos FIFA hay en la vida. Una ampulosa, evasora, ambiciosa y colmada de gente mala en buen parte de su dirigencia. En general, cada tanto, se los ve pisar suelo suizo.

De las tantas y afortunadas grietas que tiene el periodismo deportivo, una de ellas es la que separa a los partidarios del “vale todo” para ganar, de aquellos/as que pensamos que la cultura que exalta al consumo (o sea, el de las victorias como sea) no debe prevalecer.

La lucha por la democracia informativa, sin dudas, tiene al estado como principal responsable. Si fuese por los medios privados el acceso a la información de los pueblos/sociedades estaría siempre a merced de los intereses comerciales y serían ellos y sus empleados quienes decidirían qué es noticia de acuerdo a sus bolsillos o a sus intereses manejados desde el poder publicitario.

Semana rara para el deporte y el periodismo deportivo. Ambos al borde del silencio durante este fin de semana capturado por los megáfonos de un resultado electoral que desata las pasiones del análisis.