Opina Deporte

Claudio Bravo, jugador de la selección chilena, fue uno de los tantos futbolistas que sumó su voz a la bronca popular chilena que exige transformaciones profundas en un país aplastado por el mortal neoliberalismo: “Vendieron a los privados nuestra agua, luz, gas, educación, salud, jubilación, medicamentos, nuestros caminos, bosques, el salar de Atacama, los glaciares, el transporte. ¿Algo más? No queremos un Chile de algunos pocos. Queremos un Chile de todos”, escribió el arquero del Manchester City en Twitter.

En la semana de los múltiples reconocimientos en los medios a Marcelo Zlotogwiazda, una vez más la gran prensa comercial mostró su doble rostro. Lloraron, aplaudieron y brindaron loas al periodista fallecido, pero nada de admitir “vamos a seguir su camino”. Es entonces cuando uno no les cree nada.

Se dice que los periodistas pretenden saber de todo. Y así se manifiestan cada vez que abrimos nuestras bocazas. 

Si usted cree que los grandes temas para el debate periodístico-deportivo de estos días son si Boca podrá dar vuelta el 2-0 del superclásico copero, o si el relator fanatizado de River debió decir “no se culea a los muertos”, o si el árbitro Raphael Claus otorgó bien el penal del último River-Boca, usted tiene la cabeza contaminada por el mediocre analfabetismo que fluye de buena parte de la prensa.

La presunta democracia e igualdad en el deporte siempre dura unos segundos. Generalmente se trata de una leve combustión que se aviva cuando un acontecimiento estalla gracias a algunos buenos resultados. Pasó con el Mundial de fútbol femenino.

¿Quiénes se creen estos “honorables” del Tucumán Lawn Tenis Club? ¿Quién se cree Claudio Cerviño de La Nación? ¿Resulta que ahora un entrenador de rugby o un jugador de rugby no puede quejarse de la tarea de un árbitro…porque ellos se han entusiasmado con esto del respeto a la autoridad?

Ni la derrota dignísima ante España de nuestros basquetbolistas, ni el dolor por la noticia de la muerte de Enrique Rodríguez, el mejor periodista dedicado al deporte olímpico y amateur, cambiarán esta sensación extraña del fin de semana.

Miles de periodistas deportivos en la Argentina, mujeres y hombres, se desviven por decir algo sobre el nuevo trabajo de Maradona.

"Chacho, tal vez hacerte ésta pregunta después de River o de Central Córdoba hubiese sido mala leche por eso aprovecho para hacértela ahora?". "No la hagas entonces", le sugiere Coudet al periodista que en la noche del sábado lanzó la pregunta mala leche. La discusión siguió unos minutos. El entrenador de Racing insistía en que el periodista se guardase su inquietud teniendo en cuenta que venía así de mal parida. Hasta que el periodista insistió y la hizo: “El resultado ante River y Central Córdoba llegó a hacerte pensar en dar un paso al costado?"

En el país endeudado y en ruinas que nos dejan, el fútbol no podía ser la excepción. En semanas más (o tal vez días) sabremos si el campeonato local se paraliza o no.