Opina Deporte

Se trata de uno de los mejores análisis de cómo va el periodismo deportivo en estos días. Lo escribió el domingo Natalia Florio en el semanario Tiempo Argentino. La nota se llama “El Mundial de la deconstrucción” y trata de la suciedad e inmundicia que recorrió y recorre los campos de nuestra prensa, sembrados de machirulos que acapararon y usurparon los micrófonos durante décadas.

Las tapas de los diarios argentinos saludan al nuevo campeón. Al fin el periodismo deportivo pone los ojos en Tigre. Algo de eso dirán los hinchas del equipo que dirige Pipo Gorosito.

Buenos Aires, domingo por la noche, en la Boca.

¿Puede la prensa deportiva influir para lograr mejores hinchas?

Usted no debe conocer a Jordi Évole. Yo tampoco. Pero bien vale una presentación: periodista de Barcelona (de la ciudad y del club), alguna vez relator de fútbol, alguna vez cómico, alguna vez atorrante de entrevistas a gente muy conocida. Digamos, un “famosito” de la España actual.

A veces los periodistas deportivos, o los panelistas de los programas deportivos, producen escenas que sirven para confirmar que muy pocas veces tendrán un momento de lucidez.

Sin dudas Bielsa. De aquí a la China, de aquí a Paraguay o de aquí a Inglaterra. 

Guillermo Tagliaferri, Walter Raiño, Waldemar Iglesias, Eduardo Menegazzi, Sergio Danishewsky, Natalia Figueroa, Diego Díaz, y podemos escribir casi sesenta nombres más. Usted no los conoce, o poco sabe de ellos. Son los 65 periodistas echados días atrás por el grupo Clarín, gran parte de ellos concentrados en los ámbitos de la sección Deportes, del diario deportivo Olé; otros son reporteros gráficos de grandes trabajos en las páginas deportivas; otros geniales diseñadores de páginas que nos traían goles, atajadas, violencia en las canchas.

¿Qué pensarán los futbolistas de los periodistas gritones y violentos como Horacio Pagani? ¿Y de aquellos que en el programa Fútbol al Horno de canal 26 desparraman sus instintos y practican simulados gritos de guerra bajo la conducción de Flavio Azzaro?

 

Hay quienes se desviven por patentar “la frase”. Vamos a hablar de una. Que puede pasar inadvertida para la mayoría de los periodistas deportivos de hoy. Pertenece a Guillermo Madero, Director de Seguridad en Espectáculos Futbolísticos, a quien un grupo de legisladores invitó a exponer la semana pasada en el Congreso en el marco por el debate de la llamada Ley Anti-barras.