Tiempos de escasez periodística. Pocas notas y cero producciones especiales colocan a esta parte de 2021 bajo el viejo interrogante: ¿Qué miramos? ¿Qué leemos? ¿Qué recomendamos?

Atormentados por el fútbol europeo que parece nuestra condena, los espectadores argentinos buscan y rebuscan con el pulgar en su control que alguna pantalla le devuelva algo más que periodistas gritones, cancheros y sobradores que avejentaron la televisión.

Una señal, sólo una, sobresale. Deportv, un canal realmente deportivo que es  propiedad del estado argentino y que se coordina por medio de la Secretaría de Medios y Comunicación Pública.

Operado por Contenidos Públicos S.E. ha llenado su grilla de atractivas propuestas que le dan verdadero sentido deportivo a un medio de comunicación que pregona ocuparse de los deportes…¡Y se ocupa de la mirada integral del deporte!

¿Usted quiere ver waterpolo? Deportv. ¿usted quiere saber qué es de la vida de las y los deportistas de La Matanza o de Monte Hermoso o con los nadadores rosarinos? Deportv. ¿Usted quiere saber de los problemas y discriminaciones que sufren las jugadoras? Deportv ¿Esto es un chivo? No, para nada, es la satisfacción de poder contarles que, en una época de siniestras caras periodísticas, vale la pena refrescarse con coberturas que nadie más ofrece.

Esta semana (semana de la memoria por si usted no lo sabía) Deportv dedicará una programación completa a recordar los vínculos entre deporte y dictadura, una correcta manera de encarar la defensa del Nunca Más en la comunicación.

Y si lo apasionan las historias de vida, trate de ubicar la biografía de Leopoldo Jacinto Luque. Dos horas de un trabajo impresionante dedicado a la vida del recientemente fallecido buen delantero, y buena persona, que fue Leo.

Entonces, si aún no conoce este canal, haga el esfuerzo.

Ahora, si quiere irse para el lado comercial, pues agarre su cuenta de Netflix y explore el documental titulado Pelé.  Así de sencillito el nombre. Una muy inglesa manera de contar la vida de uno de los grandes del fútbol mundial, que más allá de sus posicionamientos ideológicos, marcó unas cuantas décadas de nuestras vidas y las vidas de millones de pibes y pibas en el mundo. No se trata solamente de una recopilación de buenas jugadas y goles.  No se trata de un repaso de los Mundiales que jugó el brasilero. Es la historia misma de un Brasil que se oscurecía con las botas militares, y que encontraba en una persona, en un equipo, en una manera de jugar, cierta alegría.

Ya sabe, tiene al menos un par de opciones.

Porque de más de lo mismo, estamos hipercansados. Y eso es lo que abunda en el actual momento del aburrido periodismo argentino.