Golpeado por las últimas noticias de la pandemia y la muerte, el periodismo argentino, con la prensa deportiva a la cabeza, mantiene sus posiciones divididas.

Quienes insisten en minimizar los daños de esta pandemia y colocan al deporte y los negocios por encima de la salud y quienes asumen actitudes más serias, humanísticas y sensibles con la tragedia Covid.

Desde hoy lunes 12 de abril un grupo de compañeras.os decidió impulsar una campaña intensa para que los cronistas, redactores/as y conductores/as usen barbijo en todo momento. Quizás porque la ministra de salud de la Nación decidió dar entrevistas en la TV con el barbijo puesto y así marcó el ejemplo, o porque los fallecimientos del gremio tocaron duro, lo cierto es que no hacerlo constituye no sólo un gran riesgo sino un pésimo ejemplo para educar a un sector de la sociedad que – a más de un año de desatarse el tsunami Coronavirus- no entiende que nuestra profesión tiene una responsabilidad social enorme, quizás la segunda en importancia después de los y las trabajadores.as de la salud.

“Hoy desde RTA decidimos que las trabajadoras y trabajadores de @nacionalam870 y de la @tv_publica utilicen el barbijo en todo momento como una manera de reforzar los cuidados y también concientizar sobre que debemos ser precavidos para evitar los contagios”, informó esta mañana Rosario Lufrano, presidenta de Radio y Televisión Argentina S.E.

Nunca es tarde.

Luego de las transmisiones de los partidos del último fin de semana podía verse a los futbolistas de la Copa de al Liga colocarse el barbijo para dar las entrevistas desde el campo de juego. Pero en cambio muchas y muchos periodistas no cumplían con ese protocolo. 

Una medida con la que no se puede jugar. 

Un sencillo zapping por la televisión argentina indica que el incumplimiento recorre el noventa por ciento de los programas. Es grave.

Y en los ámbitos deportivos la cuestión viene por el mismo camino.

¿Qué ha pasado? ¿Es que había y hay una creencia de la “superioridad periodística”?

¿Es qué importa más mostrar el rostro? Usen entonces las máscaras transparentes.

Los movileros de Crónica TV se desparraman por el conurbano bonaerense para meterse en barrios sensibles y realizar amarillentas coberturas, y lo hacen como si convocasen a reuniones de curiosos donde la mayoría ni cumple el distanciamiento ni acata la regla del barbijo y la máscara. Cero puntos.

El ex Boca Schiavi comparte un panel de cinco habladores por ESPN comentando los penales cobrados contra Independiente, y todos sin barbijo y a los gritos, Cero.

Los programas en vivo de TyC Sports repasan la fecha nacional e internacional, a cara descubierta y sin cuidados de distancia. Cero.

Decenas de deportistas contagiados, planteles diezmados por el virus, una trepada dolorosa de contagios y camas ocupadas como en casi toda Latinoamérica.

Y después dicen que el periodismo enseña y entretiene. ¿Enseña? ¿A qué?

Vamos, a ponernos barbijo.